A la mañana siguiente me levanto muy temprano para ayudar a Lola a preparar los desayunos de todos, porque ante todo aquí somos invitados y no vamos a estar echadotes en la cama hasta que aparezca el hada madrina con todas las comidas listas. Decido colocarme un vestido bastante veraniego ya que en este pueblo hace mucho calor en estos tiempos, me coloco unas sandalias dejo que mi cabello mojado se seque al ambiente y bajo al primer piso. — Buenos días Lolita. — me acerco a ella y le doy un beso en la mejilla. Luego de lo que dijeron los niños ayer paso de ser feliz a estar triste, entendió la necesidad de los niños por tener una madre que los amara, una madre que estuvieran para siempre con ellos, la madre de los niños nunca llego a disfrutar de lo que era una maternidad, ver creer a su

