SANTIAGO La decepción corría por todo mi cuerpo, ¿fui ciego? Completamente no quería ver lo que estaba en frente de mis narices, no sé si Jazmín sabía todo con respecto a esto y fue lo que me trato de decir muchas veces, pero a través de la pantalla de mi computador podía ver claramente como Geraldine había estado engañándome con otro hombre, rio con tal de no mostrarme derrotado y que con el pasar de los tiempos me he dado cuenta que el amor no ha sido diseñado para mí y que siempre estaré destinado a sufrir por una mujer. Cierro fuertemente la pantalla del computador y me dirijo a toda marcha hacia mi dormitorio, Lola la cual venia bajando por las escaleras al verme su rostro muestra gran miedo y sorpresa. — San... — Ahora no Lola. — la interrumpo, quería llegar lo antes posible a mi

