Emine Escucho la voz de Ariel, aprendí a conocerlos, abrí los ojos lentamente —¡Hola! —Dije con la garganta reseca, él se levanta de su asiento y camina hacia donde me encuentro. Acaricia mi mejilla con dulzura, es un cariño fraternal. Su sonrisa ilumina su rostro, el color azul de sus ojos me hace recordar a Eriel, aunque claro ¿Cómo no recordarlo? Son trillizos, es como si lo estuviera viendo a él, pero lo más impresionante es que, aunque sean tan iguales, no tienen la misma aura. —Vas a matar a mi hermano de un infarto. —Sonrió —Cuando se entere seguro se desmaya. —No puedo evitar carcajearme y a su vez el dolor llevo mi palma a la herida, estas horas de recuperación han sido tortuosas, el dolor ha sido difícil de sobrellevar, ya que, por el embarazo no me pueden medicar con calmant

