Eriel Observa con deseo mi cuerpo, soy un manjar, no se resistirá a mí, ella es una mujer hermosa, tiene todo lo que me gusta, sus pupilas se encuentran dilatadas y su piel pide ser palpada, está turca conocerá los límites de su cuerpo conmigo. Se quita el jodido vestido, que rica se encuentra. Sus tetas pequeñas y redondas me hacen desearla, no quiere casarse y apoyaré su causa, todos tenemos derecho de elegir una vida de libertinos sin ser juzgados u obligados a casarnos. Me acerco y la tomó por la nuca y sin preámbulos beso sus labios con hambre, me la quiero comer y coger en este mismo instante, me tiene duro, sediento y excitado desde que la vi, ya huele mejor. La pegó del cristal de la ducha, llevé mis manos a sus bragas y las rompí, baje mi bóxer y ella no me detiene —Soy vir

