Eriel Bebo un par de calmantes para el dolor, como lo supuse, no podemos ir solamente Ariel y yo a enfrentar al maldito de Özer, sin embargo, tengo los planos y dos infiltrados dentro de sus filas, espero el equipo especial que Amanda me envió, esa mujer es como un volcán, silenciosa, explosiva y destructiva. —¡Hola mi amor! —Sonrió al verla, necesito hablar con ella antes de ir a la guerra. —¿Cómo están? —Ambos extrañándote. —No borro mi sonrisa —Sé que pronto te veremos. —Así es mi amor, pronto iré por ustedes, nos mudaremos. —No veo la hora. —Hace un puchero hermoso, últimamente, está muy consentida y es mi culpa, esa rebeldía aún la conserva, pero la verdadera Emine es, muy dulce, noble y sencilla. —Te necesitamos. —Demonios, siento que me ahogo al escuchar que me necesitan, —Tam

