Cuando la mañana llego, una voz diferente la saco de sus sueños —Vamos, arriba Entonces al abrir los ojos vio a la nueva figura del guardia parado ante ella —¿Qué?— murmuro adormilada y confundida —Levántate —ordeno —debes ir a los trabajos ¿Trabajos? Ella miro a su alrededor en busca del príncipe, pero se sorprendió al encontrar la habitación vacía. —¿Dónde está… —lo pensó — donde esta su majestad? —El príncipe tuvo que salir a una reunión concertada. Ha dejado indicaciones y ordenes claras de que te pusiéramos a trabajar junto con los demás esclavos. Debes ir a presentarte. Limpiaras los suelos del piso inferior del castillo —Oh…— murmuro comprendiéndolo. Había asumido que ya no la pondrían a hacer ese tipo de cosas. Algo confundida se levantó del sofá y se dejó guiar por el

