Cuando ambos se separaron, ella se tapó la boca —¿Por qué…? ¿Por qué hiciste eso? El la miro sin ningún tipo de arrepentimiento —es una muestra de mi gratitud. Un agradecimiento —entonces se levanto ¿Que? —Vamos, rápido. Ahora que estamos asi, —dijo haciendo referencia a sus ropas mojadas —es cuando debemos movernos más de prisa aun, debemos llegar a palacio para cambiarnos Ella, un poco mareada y desubicada, se impulso para ponerse en pie y se subió de vuelta al caballo, tratando de olvidarse de lo sucedido. Cabalgaron a lo largo de dos horas envueltos en un silencio incomodo, pero al final visualizaron el castillo. Lo habían logrado. Ambos sonrieron. Ella nunca se sintió tan feliz de regresar a este castillo. A pesar de que sabia que volvería a ser una esclava, esto ya no impor

