Su pecho subió y bajo una vez más, el aire aun existía en ella. Estaba viva. Las brujas no los habían encontrado. Ella se sentó y observo la cabaña y noto la puerta abierta —¿Príncipe Elian?— llamo, la chimenea ya estaba apagada´ Se levanto y se acomodó la ropa para dar pasos fuera donde el frio se colaba. Pero aun asi, el frio de la mañana no era comparable con los fuertes vientos de la noche. Ella vio al monarca parado cerca del lago Se acerco en pasos lentos y disimulados —Puedo oírte Ella se detuvo, suspiro y camino con normalidad —¿Cómo haces eso? ¿Sentir la presencia de los demás asi de rápido? —Un habito de familia— soltó sin mucho interés Ella tuvo que conformarse con esa respuesta —¿no es muy peligro estar aquí afuera? Además, dejaste la puerta abierta —Ya te lo dij

