Habíamos alquilado un piso juntos, le conté a mis padres de mi divorcio, sin decir las causas o que todo fue falso, que perdí mi trabajo y que ahora estaba otra vez desempleado, de todos modos, ya Charlie había hablado con ellos en persona y le dijo que nos divorciaríamos. Ellos, además de confusos, estaban tristes por nuestro matrimonio tan corto. Decidieron prestarme algo de dinero para que yo no gastara mis ahorros y así poder estar hasta encontrar un empleo. No les comenté de Patricia, eso si se les haría muy extraño. Ahora, después de una entrevista de trabajo que fue cancelada, yo iba camino a casa, donde solo tenía una semana viviendo con Patricia. Tenía otros lugares donde llamar, encontrar trabajo era mi prioridad. Entré la llave y cuando iba a girarla, escuché la voz de Ch

