La primera en llegar, como sospechaba, fue Patricia Grey. Ella estaba con Catalina pero Liliana me avisó de su llegada. ¿Cómo se podía tener tanto descaro? ¡Qué mujer más cínica! En fin, no me iba a alterar con ella, no todavía. Claudia Álvarez tardó un poco mas en llegar, unos veinte minutos después de la hora que dijo que llegaría. Pero yo estaba aquí. —Señorita, aquí está la joven Claudia Álvarez. —Que pase, por favor, Liliana. —Hola.—dijo apenada.—Disculpe la tardanza, tuve un poco de retraso debido a que no me encontraba muy cerca de aquí. —No te preocupes, por favor, toma asiento. —Lindas flores.—observó ella, viendo la habitación llena de flores por todos lados. —Si, un detalle de mi novio.—cuando mencioné la palabra novio, ella levantó la vista, algo confundida.—Estaba

