Estamos a unos cuatrocientos (400) metros de llegar a la casa, y ya comienzo a ver hombres del invasor, así que acelero y paso por el medio de un torrente de disparo, desde atrás comienza la respuesta de mis hombres, lo que despierta mi adrenalina, y al estar a muy pocos metros del portón de mi mansión, freno la motocicleta, me bajo, siento como la tela de mi blazer se mueve con la brisa, la camisa presiona mi cuello y mis muñecas, el pantalón se convierte en uno con mis piernas, saco desde mi cintura mis dos armas de fuego, y disparo a los tres (3) hombres de la derecha, recibo un disparo desde la torre de la izquierda, en ese momento Josua y unos veinte (20) hombres me alcanzan y le responden a la torre izquierda.
Josua me habla sin parar de disparar,
- ¿Está bien, señor Dorell? –
Yo le respondo mientras comienzo a patear el portón y veo como los dos (2) hombres que están del otro lado corren a refugiarse adentro de la mansión,
- ¿Qué fue lo que dije, Josua? Hoy tu trabajo no es cuidar de mí, es acabar con esos cabrones, y mantenerte con vida –
Sigo pateando con toda mi furia el portón, uno de los hombros, totalmente cegado por la adrenalina me toca la bocina de un coche, volteo y veo a un carro azul, hermoso, con muchos agujeros, recibiendo impactos desde atrás, miro por encima de él y están nuestros hombres intercambiando disparos con los hombres del invasor, me hago a un lado, siento que todo comienza a moverse en cámara lenta, veo mi hombro, y está sangrando, sangra mucho, miro al cielo, y sonrío, ¡Extrañaba todo esto, carajo! Grito de felicidad, el chofer del coche azul me acompaña en el grito de guerra, y se estrella en contra del portón, el impacto fue fuerte, pero no lo suficiente para pasar, da marcha atrás, se prepara, e impacta de nuevo, esta vez queda muy mal el portón, el chofer repite la marcha atrás, e impacta una tercera vez para terminar con el bloqueo.
Al lograr pasar el coche pasamos nosotros, corriendo y gritando, volteo y siento la energía, todos estamos disfrutando esto, llegamos a las escaleras de la entrada y comienza el intercambio, yo logro posicionarme detrás de una pequeña estatua, y comienzo a disparar, desde que llegué he contado catorce (14) bajas por mi mano, vamos bien, los hombres a mi lado se motivan cuando me ven disfrutar, ganar, impactar, prácticamente no fallo, pregunto,
- ¡¿En dónde estás, invasor?! –
Escucho la respuesta,
- ¡Estás loco! ¡Esta es mi ciudad, y no llegarás a mí! –
Ya lo escuché, sé en dónde está, le digo a mis hombres,
- Ya lo tengo ubicado, voy por él, encárguense del resto, quiero la casa limpia, déjenme solo arriba –
Josua grita desde la puerta,
- ¡Entendido! ¡Ya casi terminamos con el kilometro de hombres que hay atrás! ¡Nos llegaron doscientos (200) soldados más, en unos treinta (30) minutos llegan más –
Yo sonrío, y veo la cara de los enemigos, realmente se han asustado, comienzo mi carrera por las escaleras, logro subir después de enfrentarme con por lo menos diez (10) hombres más, el pasillo está solo, pero sé que hay hombres escondidos,
- ¡Si salen con las manos arriba no los mataré, tienen diez (10) segundos! –
Comienzo a dar pasos con cuidado,
- ¡Uno! (1) –
Se asoma un soldado, intenta herirme pero logro impactarlo primero,
- ¡No sean tontos! ¡Llegué hasta aquí solo! ¡No pueden conmigo! ¡Dos! (2) –
Salen dos hombres de una puerta con las manos arriba, dejan caer sus armas, les hago seña con la cara, y se van corriendo,
- Me estoy aburriendo, ¡Tres, cuatro, cinco! (3,4,5) –
Sale un chico detrás de uno de los muros, doy dos (2) pasos más, sale uno de muy cerca, con un cuchillo en la mano, intenta herirme, pero no lo logra, yo me defiendo, y en menos de veinte (20) segundos he terminado con él,
- ¡Seis, siete, ocho! (6,7,8) –
Sale uno más con las manos arriba, y me señala la puerta en donde está el invasor, le hago seña y se va corriendo, yo me paro en la puerta,
- ¡Invasor! ¡¿Sientes eso?! ¡Es la soledad! ¡Quedamos solos tú y yo! ¡Antes de que entre a terminar contigo te regalo un (1) minuto, disfruta de El Vacío De Pomsta! -
Toco la puerta un par de veces,
- ¡Se te acabó el minuto! ¡Voy por ti! –
Abro la puerta, y él dispara un (1) arma larga hasta descargarla por completo, en su mismo miedo solo logra impactarme dos (2) veces, una (1) en el pecho, y otra en la pierna. Sonrío, lo miro, y me acerco caminando lentamente hacia él,
- Muy bien, por lo menos disparaste, si te soy sincero pensé que ni eso podrías hacer, porque eres un cobarde –
Él comienza a desesperarse, me dice mientras se tira en el suelo y se arrastra hacia atrás, huyendo de mí,
- ¡Tus ojos! ¡Tus ojos brillan! –
Yo veo como mi camisa sigue absorbiendo más, y más sangre,
- De lo que menos deberías asustarte y preocuparte en este momento es por mis ojos –
Pateo su rostro, él continúa hablando,
- Esto tiene arreglo, Michael, vamos a hablarlo –
Yo lo levanto agarrándolo por la camisa, le doy un golpe fuerte en el estomago, y no retiro el puño hasta que siento que él se cae hacia adelante por falta de aire, le explico,
- Eres un tonto, me acabas de dar una excusa para comenzar una guerra, y eso es todo lo que necesitaba. Tu avaricia acaba de condenar a tu familia, hasta el día de hoy existió tu apellido –
Él habla como puede,
- Michael, me rindo, ya, toma mis propiedades, mis empresas, todo, y deja que mi familia viva, por favor –
Yo me agacho, lo tomo por el cabello y lo miro a los ojos,
- ¿Escuchas eso? Los disparos pararon, quiere decir que ya mis hombres terminaron con los tuyos. La orden es ahora ir por cada m*****o de tu familia, hasta tu primo más lejano dejará de existir hoy –
Él comienza a llorar desconsoladamente,
- Por favor, Michael, ten piedad, te lo pido –
Yo lo levanto por el cuello, y lo golpeo dos veces en la cara,
- Me faltaste el respeto, idiota, tú me obligas a hacer esto. En cuanto a tus propiedades y empresas, no te preocupes, ya son mías, soy tu socio. Hoy comenzará en Pomsta una guerra increíble por el lugar que quedará en las diez (10) grandes familias –
Él se mueve hacia el escritorio, llora, viene hacia mí en un movimiento rápido con una pluma en la mano que logra enterrar en mi abdomen, me dice,
- Vamos a morir juntos, imbécil, ¡Yo no pierdo nunca! –
Yo lo miro y lo golpeo fuertemente en el rostro, haciéndolo retroceder, lo tomo por el cuello y lo acuesto boca arriba en el escritorio, golpeo su rostro unas cinco (5) veces, luego retrocedo, saco la pluma de mi abdomen, él me mira, como puede, ya está bastante débil, y me dice,
- ¿Cómo puedes estar sangrando tanto y estar tan tranquilo? –
Yo le doy una lección,
- Tú dices que no pierdes, pero hoy perdiste, porque elegiste atacar a alguien que consideraste por un momento estúpido de tu vida, un hombre más débil que tú, lo que pasa es que este hombre no le teme a la muerte, y mientras tengo unas cuatro (4) heridas mortales en mi cuerpo, me siento bien, me siento vivo, me siento feliz de estar acabando con tus sueños, En cambio tú, solo has recibido un par de puñetazos de mi parte, y estás temblando, temes morir –
Él comienza a llorar desconsoladamente,
- Por favor, Michael, ten piedad, te lo pido –
Yo lo levanto por el cuello, y lo golpeo dos veces en la cara,
- Me faltaste el respeto, idiota, tú me obligas a hacer esto. En cuanto a tus propiedades y empresas, no te preocupes, ya son mías, soy tu socio. Hoy comenzará en Pomsta una guerra increíble por el lugar que quedará en las diez (10) grandes familias –
Él se mueve hacia el escritorio, llora, viene hacia mí en un movimiento rápido con una pluma en la mano que logra enterrar en mi abdomen, me dice,
- Vamos a morir juntos, imbécil, ¡Yo no pierdo nunca! –
Yo lo miro y lo golpeo fuertemente en el rostro, haciéndolo retroceder, lo tomo por el cuello y lo acuesto boca arriba en el escritorio, golpeo su rostro unas cinco (5) veces, luego retrocedo, saco la pluma de mi abdomen, él me mira, como puede, ya está bastante débil, y me dice,
- ¿Cómo puedes estar sangrando tanto y estar tan tranquilo? –
Yo le doy una lección,
- Tú dices que no pierdes, pero hoy perdiste, porque elegiste atacar a alguien que consideraste por un momento estúpido de tu vida, un hombre más débil que tú, lo que pasa es que este hombre no le teme a la muerte, y mientras tengo unas cuatro (4) heridas mortales en mi cuerpo, me siento bien, me siento vivo, me siento feliz de estar acabando con tus sueños, En cambio tú, solo has recibido un par de puñetazos de mi parte, y estás temblando, temes morir –