En fin, soy de los pocos que respeta, tengo mis límites, no entro en conflictos con nadie que esté haciendo bien las cosas, mi primera apreciación siempre es para decidir si has sido realmente bueno, o realmente malo con los inocentes, el segundo acercamiento es para trabajar juntos, y en el tercero ya he tomado una decisión acerca de lo que haré contigo.
Todo va con un cuidado increíble, y evaluado con base en los patrones. Si algo tienen los seres humanos son patrones, todos se creen seres únicos, y que sus ideas son muy innovadoras, pero la realidad es que cuando veo los primeros movimientos de un gangster, y sus primeras decisiones ya sé, con un ochenta (80) porciento de seguridad cómo va a terminar su historia.
No puedo creerle a ningún humano, es decir, les mienten a sus padres desde que son muy pequeños, les mienten a sus hermanos durante toda su vida, y lo peor, eligen a una pareja, nadie los obliga a estar con él, o con ella, y luego le mienten, nunca voy a entender esa lógica. Por eso no les creo, nunca confío en ninguno, soy muy perspicaz para eso. Pero he logrado conocer a un par de seres humanos realmente nobles, con los que he logrado crear lazos realmente hermosos, y he considerado mis amigos. Me han mentido, porque como te digo, es lo normal entre ustedes, pero sus mentiras nunca han sido para hacerme daño, al contrario, considero que son mentiras para dañarse ellos mismos.
Cada cierto tiempo me voy, desaparezco, después de una buena guerra merezco mi descanso, y no vuelvo hasta que comienzo a escuchar que los herederos toman el mando, porque eso significa que comienza la próxima guerra, y en toda guerra que se forme en VANGOSKIA estaré yo, y si sucede entre mis diez (10) grandes ciudades con más razón.
Una pregunta que me hacen las personas cuando logramos ser amigos es si estoy enamorado, y te explico a ti esta situación. Si me enamoro de alguna mujer inmortal como yo, una “Ciudadana Universal”, alguno de los dos (2) deberá morir, porque tendría que dejar su pasión para acompañar al otro a seguir con la de él, o en el escenario más romántico del caso, moriríamos los dos (2), porque dejaríamos ambos nuestras pasiones, pero, estamos hablando de personas que eligieron ser inmortales, no somos personas muy sentimentales, así que es muy poco probable que eso suceda.
La otra opción es enamorarme de una humana, y el tema ahí es que mientras ella tenga de veinte (20) a cincuenta (50) años, todo podrá ir muy bien, pero, ¿Qué va a pasar cuando ella tenga sesenta (60) años y vea como su cuerpo comienza a fallar, mientras yo sigo viéndome de treinta (30), con un cuerpo en perfecto estado? No es una situación cómoda para ella, y tampoco lo es para mí. Además, sería enamorarme estando dispuesto a que mi corazón se rompa, porque si no muere en medio de la guerra, morirá con el pasar del tiempo, no es algo que una especie de Dios como yo pueda permitirse, el luto, la tristeza, y el llanto no le cae bien a ninguna disputa. Aunque no te miento, la venganza que puede traer eso debe ser algo divino, pero no estoy dispuesto a arriesgarlo todo por vivir una simple venganza, ya tuve bastante de eso.
¿Dinero? Lo tengo todo, hace por lo menos cuatrocientos (400) años dejé de poder contarlo, así que en resumen, tengo mucho, muchas casas, muchos coches, y sí, tengo todo lo que he querido tener, hablando de lo material, no soy de disfrutarlo mucho, porque no hay nada que me llene como planificar la siguiente batalla para ganar la guerra, pero sí, tengo de todo.
Estoy en mi mansión, corriendo en los alrededores, veo que Josua, mi jefe de seguridad, se acerca, algo ocurre, nunca se atrevería a interrumpirme de lo contrario, me dice,
- Jefe, es una emergencia –
Lo miro, lo ignoro y corro a la casa, subo, me doy una ducha, me visto con mi característico traje n***o y camisa blanca, tomo un par de armas, bajo, y Josua me está esperando con cinco (5) vehículos más, subo en el que me indica Josua,
- ¿Qué ha sucedido, Josua? –
Él cierra la puerta, y comenzamos a andar,
- Hubo un levantamiento, jefe, en Pomsta –
Yo lo miro,
- ¿Qué tipo de levantamiento? –
Josua mira al suelo, y dice con voz muy baja,
- Uno de los líderes de las diez (10) familias de Pomsta ha entrado a su casa, y ha invadido la empresa textil que tiene usted allá, tiene a su mando un ejército de soldados, y dice que ya usted no es bienvenido –
Yo pienso en la situación por un momento, luego le pregunto,
- ¿Cuántas personas tiene su ejército? –
Él revisa su teléfono celular, verificando el número,
- Unas quinientas (500) personas –
Yo me recuesto,
- Muy bien, ¿Y a cuántos contactaste para nuestro ataque? –
Él vuelve a verificar en su teléfono,
- Ya hemos reclutado a dos mil quinientos mercenarios, señor –
Yo lo miro,
- Muy bien. ¿En cuánto tiempo llegaremos en coche? –
Él me responde,
- En unas doce (12) horas, jefe –
Yo miro mi reloj,
- No, vamos en el helicóptero –
Noto que quiere decirme algo más,
- ¿Qué pasa, Josua? Habla –
Él baja la mirada,
- Es que en los dos (2) ataques hay mucho daño colateral posible, ya evaluamos, y es complicado evitarlo. Lo otro es que los mercenarios llegan por lo menos en unas ocho (8) horas –
Yo veo de nuevo mi reloj,
- Josua, averigua cuántos pueden llegar al mismo tiempo que nosotros llegaremos en el helicóptero –
Josua da la orden,
- Señores, vamos al helipuerto del señor Dorell, pero rápido –
Y comienza a hacer llamadas desde su teléfono celular, yo me recuesto un poco, saco mis armas, las reviso, están bien preparadas, así que estoy más que listo. Nos movemos por unos treinta (30) minutos, y le indican a Josua que llegamos, él abre la puerta, y bajamos del vehículo. Caminamos hacia el helicóptero, subimos, y despejamos, comenzamos el viaje, y Josua me dice,
- Pueden llegar unos quinientos (500) mercenarios antes que nosotros, el resto llegará después, en diferente tiempo cada uno (1) –
Asiento con la cabeza,
- Muy bien, vamos, son más que suficiente –
Viajamos por una (1) hora, y llegamos a la ciudad de Kossto, ahí nos esperaba uno de mis coches, nos llevo a una de mis casas de la ciudad, y nos reunimos con todos los mercenarios que habían llegado, Josua les explicó mientras yo esperaba a un lado,
- Vamos a una guerra, no vamos a preguntar si se rinden, ni a negociar, ni a nada, vamos a terminar con el enemigo. Estamos casi igualados por el número de soldados, pero sabemos que nosotros, los del ejercito del señor Dorell somos los mercenarios mejor preparados de las diez (10) ciudades, así que no tenemos nada que temer, además, el señor Dorell ha contratado a dos mil (2000) mercenarios más de los que tenemos en la escuela, irán llegando de a poco, así que al final tenemos ventaja. Desde aquí tenemos un viaje de dos (2) horas en motocicleta o carro deportivo, por eso tomaremos las maquinas que tenemos en la entrada esperando, y atacaremos por tierra, debemos cuidar del señor Dorell…-
Lo interrumpo,
- Encárguense de que tomemos el territorio, al final los que queden de pie de este grupo que llegó primero tendrán un bono de cinco (5) veces lo que ofrecimos para el contrato, olvídense de mí, al que vea muy cerca, o cuidándome, le dispararé yo mismo, no soy un niño, soy Michael Dorell. ¿Entendido? –
Todos responden al unísono,
- ¡Sí, señor! –
Tomo una motocicleta, la enciendo, y arranco antes que todos, de inmediato comienzo a escuchar las motocicletas y los coches, sus motores rugiendo, y todo el ruido que hace una manada de mercenarios, asesinos que por dinero hacen lo que sea, y que se les acaba de ofrecer cinco (5) veces el valor del mejor contrato que le habían propuesto en su vida, solo con la condición de asesinar, y mantenerse vivos. Comenzamos el recorrido y veo el rostro de los conductores de los otros coches que van en sentido contrario, o que se han detenido a comer a los lados, o a beber algo, todos nos ven con mucho miedo, eso me gusta.
Después de conducir por dos (2) horas y un poco más, llegamos a la entrada de la ciudad de Pomsta, sigo sin detenerme, el primer lugar es mi casa, nadie debe meterse a la casa de un gangsters sin permiso.