[“Ninguna cosa despierta tanto el bullicio del pueblo como la novedad.” - Francisco de Quevedo] Después del desayuno, Alba y Emiliano se despidieron en el umbral de la cafetería. Sus labios se encontraron brevemente, un gesto fugaz pero suficiente para sembrar un jardín de rumores en el campus. —¿Viste eso? —murmuró una estudiante a su amiga mientras observaban a la pareja separarse—. Alba y el nuevo… ¿quién lo hubiera imaginado? En otro lugar del pasillo, un grupo de estudiantes de la misma clase de Alba comentaba en voz baja: —Ella siempre fue muy reservada y mirala ahora, con ¿Emiliano? No combinan. Mientras tanto, Emiliano caminaba hacia su primera clase, ajeno a esas conversaciones, pero consciente de las miradas que lo seguían. —¿Emiliano y la superpianista? —Escucha que algui

