Capitulo 19

1418 Palabras
-Ese es el segundo, yo que tú me detengo ahí - Kian estaba sentado a mi lado en la barra supervisando mis tragos. - Deberías venir más, siempre te la pasas en el hospital - ignore su advertencia, casi estaba gritando en su oído, la música estaba demasiado fuerte. -Tu deberías dejar de tomar, no quiero que te aproveches de mi luego - comencé a reír, Kian era realmente adorable, la manera en la que sonreía era capaz de derretir a cualquiera. Back estaba muy feliz conversando con Kian el cual parecía divertirle demasiado, Jared paraba de vez en cuando a conversar, el bar hoy estaba lleno. Zac intento evitarme durante toda la noche, de seguro no sabría como responder al listado de preguntas que tenía para hacerle. Kian frunció el ceño cuando vio que tomaba mi quinto trago, me encogí de hombros diciéndole que no se preocupara. ¿Vamos a bailar? - me bajé del taburete, pero uno de mis pies llegó tarde al suelo y tropecé. Las manos de Kian tomaron mi cintura ayudándome a recobrar el equilibrio, sonreí avergonzada ante lo torpe que podía ser en este estado. -Mejor te llevo a casa ¿no crees? Demonios Carther, te quito la mirada de encima cinco minutos y ya te tomaste toda la botella - no me gustaba que me hiciera sentir como una niña pequeña. - Eres un amargado y aburrido doctor Kian - quite sus manos de mi cintura avanzando hasta la pista. -Carther vuelve acá! - escuche como me llamaba, pero no pensaba ir, quería sacar todo de mi mente sólo por un segundo, y disfrutar. Mire por sobre mi hombro, Kian estaba parado en medio de la pista viéndome con el ceño fruncido, eso solo me recuerda a la cara de furioso que colocaba Stephen cada vez que le llevaba la contraria. Moví mis caderas torpemente, de sexy no tenía absolutamente nada, pero en mi mente creía estar bailando sensualmente. -Carther...por el amor de Dios ven acá ahora mismo- no me gustaba su tono, como si fuera de su propiedad, como si ya le perteneciera, yo no le pertenecía a nadie. Seguí moviéndome sintiendo su mirada sobre mí, cerré mis ojos llevando mi mente a buenos momentos, donde era feliz sin saberlo. Sus manos tocaron mi cadera haciéndome parar. -Carther, hay más de un tipo aquí a quien estas provocando y no me gusta- lo mire algo molesta, ¿Cuál era su problema? -No me hables como si fuera una niña pequeña Kian - frunció el ceño como si no entendiera a lo que me refería. -Solo quiero cuidarte Carther, ¿no lo entiendes?, Anda vamos a sentarnos- -Puedo cuidarme sola - me aparte comenzando a moverme nuevamente. -Dios. Eres insoportable borracha -meneo su cabeza y se dirigió a la barra dejándome sola en medio de la pista. Entiendo tu preocupación, pero no necesitaba ser un idiota conmigo. Había dos tipos mirándome con cara de depravados, rodé los ojos dándoles la espalda, lo cual tal vez no era buena idea, moví mis caderas lentamente, estaba sentado frente a mí con un vaso en su mano, su mirada quemaba en mi cuerpo, todo lo que veía era él. Mis manos desordenaron un poco mi cabello sin dejar de moverme. Nadie podía verme como lo hacía el, como si no hubiera nadie más en este lugar, sólo él y yo. Me pregunto si lo estoy imaginando o realmente está aquí, si era así, no me sorprendía, era un maniático, no era la primera vez que me seguía a algún lugar. Unas manos tomaron mis caderas acercándome a su cuerpo, voltee de inmediato encontrándome con uno de los tipos mirándome descaradamente. -Tú no eres Stephen...- arrastre las palabras viendo aparecer una sonrisa en la cara del tipo. -No sé quién mierda es Stephen, pero te aseguro que te haré olvidarlo muñeca - su mano fue directamente a mi trasero, lo empujé tan fuerte como pude, pero mis movimientos eran demasiado torpes. - Quita tus putas manos de ella - su voz, joder su voz...- -Y tu quien carajo eres eh? Esta cría estuvo provocándome un buen rato- se acercó a mí nuevamente pero antes de siquiera tocarme él ya lo tenía tomado del cuello. -Que parte de no la toques no entiendes idiota? Vas a disculparte...y luego darás media vuelta y te irás de aquí- una sonrisa de arrogancia apareció en el rostro del tipo, el definitivamente no apreciaba su vida. -No tengo porque disculparme con una zorra - entonces ocurrió, en un segundo lo tomo del cuello y de un solo impulso lo tiro al suelo haciendo que colocará su cabeza contra él. El chico intento golpearlo, pero estaba en clara desventaja- -Repite después de mi - golpe su mandíbula y luego tomo su mentón haciendo que lo mirara-  no volveré a llamar a una chica zorra El tipo parecía bastante adolorido como para poder siquiera pedir ayuda. -No te escucho - le dio una pequeña bofetada llamando su atención- no volveré... -N…no vol.…volveré - el tipo parecía bastante asustado, la gente a nuestro alrededor parecía no sorprenderle este tipo de acontecimientos, Kian me miraba sin entender que ocurría- a…llamar a una chica…zo...zorra - -Y que te quede claro - se acercó a su oído y susurro para el- a mi chica no la toca nadie ¿entendiste? - El chico asintió rápidamente, Stephen se quitó de encima para dejarle ir, ni siquiera volteo a verle, sólo lo vi desaparecer entre la gente. - ¿qué hace el aquí? - me miró pidiéndome una explicación, no podía dársela porque ni yo la tenía. - Pensé que habíamos tenido una conversación tu yo - Stephen estaba cabreado, y el en ese estado no era bueno para nadie. -Yo intente detenerla. Ella no escucho, yo. - Stephen levantó la mano haciendo que guardara silencio. - Nunca la vuelvas a dejar sola en un sitio como este, ni en ningún otro ¿te queda claro? - Kian parecía bastante asustado, y a decir verdad yo también lo estaba, estaba alejando a todas las personas de mí. -Stephen! Él no me dejo sola, yo no quise ir con el cuándo me lo pidió, ¿que está mal contigo? Kian? Vamos a casa- Para cuando voltee a verle, Kian ya no estaba, pero que cobarde... -Tu vienes a casa conmigo - tomo mi mano para comenzar a arrastrarme hasta la entrada. -No voy a ningún sitio contigo - intente soltarme, pero no me dejaba, era un mastodonte, no tenía posibilidades. Me tomo de la cintura y en un abrir y cerrar de ojos me tenía sobre su hombro, Jared no parecía sorprendido, ¿por qué no lo estaba?. Back parecía bastante feliz de ver la escena , no le encontraba nada bueno a esto. -Bájame ahora mismo Stephen James! ¡Estas enfermo! ¿Con que derecho lo has tratado de esa manera?  - golpee su espalda intentando hacer que me bajara pero claramente mi fuerza sólo le hizo cosquillas. -Cierra esa boquita tan linda que tienes Carther, o te montare el escándalo de tu vida aquí afuera - camino conmigo sin ninguna dificultad hasta el coche, necesitaba encontrar a Kian me sentía mal por el ahora mismo. -No pienso ir contigo a ninguna parte -me pesaba tanto la lengua al hablar que no estaba segura de si realmente me estaba entendiendo- tengo que encontrar a Kian -me moví rápidamente para comenzar a caminar, pero su brazo rodeo mi cintura haciéndome retroceder, en un segundo me tenía dentro, colocándome el cinturón de seguridad y cerró la puerta, la intente abrir, pero el muy pesado le coloco seguro de niños. Rodeo el coche y subió para arrancar, el bar estaba a tan solo dos cuadras de mi casa, no tenía necesidad de subirme al auto con él. -Quiero que dejes de meterte en mis asuntos! ¡tenía la situación bajo control! - Stephen me sonrió con suficiencia. -Deja de meterte en problemas y no interferiré en tus asuntos- rodé los ojos cansada, solo estaba bailando. - no tenías por qué tratar a Kian de esa manera, él estaba ahí para acompañarme! - subí el volumen de la voz intentando hacerlo entrar en razón. -No me grites Carther!  puedo escucharte perfectamente- estaciono fuera de mi departamento y bajo para ayudarme a salir. -Vas a disculparte con Kian ahora mismo ¿me has oído? - soltó una carcajada mirándome incrédulo. - ¿Y qué te hace pensar que voy a hacer eso? - -Porque si no lo haces, es mejor que no vuelvas Stephen- lo mire molesta, parecía no creer lo que le estaba diciendo, miro hacia el apartamento apretando la mandíbula, miro el suelo y volvió su mirada a mí. -Está bien, pero no me pidas amabilidad, le daré las putas disculpas y nada más- sonreí victoriosa, mientras el parecía notoriamente cabreado, ¿desde cuándo pasé a tener el control?
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