32. Nido

1355 Palabras

Mellisa. No puedo ser más feliz en este momento, Gian pudo recibir a mi lado, a nuestra pequeña hija. Me duele todo, mi bebita llegó con mucha fuerza y tan rápido que ni anestesia me pudieron poner. En cuanto llegué al área de recuperación, me quedé dormida, no sé por cuanto tiempo, pero cuando abrí los ojos ya estaba en esta habitación. Giro mi rostro y la cuna con mi hija la tengo junto a mi, trato de sentarme, pero un dolor muy fuerte en mi zona íntima y bajo vientre me lo impiden. Como caída del cielo, una enfermera entra y me ayuda a acomodar la camilla y me pasa a mi niña. — ¿Cómo está la mami? — Me pregunta sonriente. — Adolorida, pero feliz, tengo a mi pedacito de cielo conmigo. — Bien, me parece perfecto, llegamos en el momento justo, esta pequeñita ya tiene hambre. Bajo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR