Mellisa. ¡Listo! Solo a él se le ocurre mudarse a una villa en medio de la nada, fue una odisea poder llegar. Ningún taxi me quería traer, ni porque les ofrecía una gran cantidad de euros aceptaban. Pero al fin logré llegar, no niego que es una hermosa villa, vaya que tiene buen gusto el tío. Pero está demasiado aportado de todo, aunque creo que esta soledad me caerá bastante bien. Y sí por algún motivo, Giancarlo, ya ha preguntado por mi, lo mejor será que me vaya, no quiero saber nada de él, ni de su traición. Lo mejor será sanar y lamer sola mis heridas, tampoco es justo para mis padres y suegros. Ellos siempre nos han apoyado, no quiero hacerme ideas que no son, más ahora que los encontré de tal manera. Aunque todavía mantengo la esperanza de que se trate de un error, a ve

