Massimo se paseó inquieto, llevaba media hora en la sala de espera del hospital. Gianna no había dado muestras de sentirse mal con anterioridad, todo lo contrario. Incluso la lesión estaba recuperada totalmente. Lo atribuía al estrés por la operación de Nicoletta, quizás estaba siendo demasiado difícil la responsabilidad y sobre todo el miedo de que algo no saliera bien. —Tranquilo Massimo, las malas noticias son siempre las primeras en saberse. Pienso que lo de Gianna es estrés y cansancio, estas últimas semanas han sido una verdadera montaña rusa para ella. Desde tu llegada las cosas cambiaron y ella por muy fuerte que es. Como todos tiene un límite —Lorenza había sido quien lo acompañara al hospital, fue ella quien manejó hasta el lugar, Massimo no habría sido capaz con los nervios

