Olivia entra a la boutique como cada mañana, pero hoy algo en el aire le dice que el día será diferente y la tensión en su estómago no la abandona. Desde que la señora Taylor fue reemplazada por Jessica, las cosas han cambiado drásticamente para ella. No es del agrado de Jessica por su apariencia física, Olivia lo sabe, aunque intenta no pensar en ello porque tampoco le hace bien hacerlo. Sin embargo, está dispuesta esta a vez a no callar, no puede permitirse que la historia se repita. No puede volver a caer en el mismo agujero emocional que vivió en su antiguo trabajo y que la dejó desamparada. Cuando se acerca a su estación, Jessica la observa desde su oficina con una mirada que no puede calificar como nada más que desdén. Olivia lo siente en la piel, una mirada crítica, evaluadora, c

