Olivia despacha al quinto hombre que ha llegado para la entrevista, sin éxito acerca de apoyarlas con el cuidado de sus hijos. Sí, tiene plena consciencia de que está pidiendo demasiado, pero necesita un hombre al que pueda delegarle alguna de las áreas de su nueva empresa. Y que pueda cargar dos bebés al mismo tiempo. Los trillizos están inquietos, ya es tiempo de un cambio de pañales y las dos deciden hacerlo rápido antes de que llegue la próxima cita. —Te dije que un hombre no querrá quedarse bajo estas condiciones, aunque les pagues mucho dinero —le dice Samantha, tomando a Kamra entre sus brazos. —Sé que alguno aparecerá. ¿Cuánto falta para la próxima entrevista? —Quince minutos… —pero justo suena el timbre y las dos se ven sorprendidas—. Pues creo que ya no son quince. Samantha

