Capítulo 10. Compradora

2051 Palabras
 Las dos hermanas las cuales se detestaban poco a poco, fueron reconciliándose lentamente, algo que era increíblemente positivo para ambas hermanas, más para Elizabeth la cual aún tenía muchos secretos que no podía contarle a nadie, mucho menos a sara, para así evitar arruinar la buena relación que con lentitud se edificaban. Mientras Sara salía de compras con unas amigas, Elizabeth se quedó en su laboratorio secreto para así seguir trabajando en el preciado y ultra secreto proyecto del “ojo rojo”. —    Elizabeth, el sistema “FARGAN” está causando que la matriz del código de intervención cause fallas. —dice ATENA a Elizabeth.   Elizabeth rápidamente deja de hacer sus cosas y se centra en emendar ese error. —    Muy bien ATENA , quiero que configures otro código de programación y lo remplaces con el sistema WERT, si el sistema FARGAN esta causando errores en la matriz de intervención, entonces el Ojo rojo será inestable e imprecisó. — dice Elizabeth. —    Si señora, corrigiendo los parámetros y remplazando los sistemas. — dice ATENA antes de cumplir con las ordenes de su creadora. —    Gracias… ahora regresaré a crear los microprocesadores para así adelantar las simulaciones correspondientes. — dice elizabeth al regresar a su trabajo.   Las horas pasaron y elizabeth apenas logro adelantar el 20% de todo el proyecto, algo que, para ella, era equivalente al terminar toda una estación espacial en pocos días. —    AAAHHH, al fin pude terminar los primeros microprocesadores. — grita elizabeth de alegría y alivio. Elizabeth había adelantado solo el 20% de todo el proyecto, algo de admirar ya que se debía recalcar que el ojo rojo era un arma que ni un país, ni un gobierno podrían desarrollar, por esa razón era de entender que elizabeth literalmente se desmallara en su mesa de trabajo completamente agotada por trabajar en algo jamás visto, Mientras elizabeth estaba tomándo un “pequeño” descanso, después de todo el trabajo que logro adelantar con la ayuda de ATENA, Sara por otra parte, estaba teniendo un par de problemas con su dinero. —    ¿Cómo que mi dinero no es trasferible? — dice Sara molesta con la cajera. Sara estaba en una elegante tienda de moda, comprando una de las más finas y elegantes prendas recién salidas del mercado, pero por alguna extraña razón, el sistema encargado de transferir los fondos a la cuenta de la tienda, estaba fallando. —    Lo lamento mucha señorita, no sé qué está pasando… ninguna cuenta bancaria está funcionando en estos momentos, ahora nuestros técnicos y bancos afiliados están trabajando arduamente en restaurar el sistema — dice la cajera apenada por los inconvenientes. En el futuro, el dinero virtual lo era todo, el dinero físico ya sea papel u otro tipo de moneda, fue totalmente devaluado y destruido por el dinero virtual, en resumen, Sara no tenía dinero para pagar. —    Mas vale que lo arreglen, no puedo perderme esta gran oportunidad de poseer el vestido de la muy exitosa diseñadora de modas, “fernaduli delazuli” — exclama sara. —    Lo lamento señorita, pero no puede llevárselo sin pagar, sé que el sistema bancario está fallando, pero no puedo permitirle llevarse la ropa hasta que pague, puede esperar o volver más tarde. — responde la vendedora. —    Pero si regreso otro día, ya alguien lo habrá comprado, no es mi culpa que sus sistemas, no puedan recibir mi dinero o el de alguien más. — recalca Sara preocupada. —    Lo entiendo, también puede esperar, pero aun dudó mucho que tardemos menos de tres horas en recuperar el sistema, últimamente hay muchos hackers que están atacando los servidores bancarios de todas las tiendas. — exclama la cajera. —    ¿enserio? En parís no hay hackers… — dice sara. —    Pues aquí sí señorita, el más peligroso para todos nuestros bancos afiliados es un hacker conocido como ANONIMO, un hacker responsable de miles de ciber-hurtos en toda América. — dice la cajera. —    Ustedes son unos inapetentes. — dice Sara molesta. Sara molesta se dirige al área de espera de la tienda y se sienta a esperar por horas, el tiempo pasaba y Sara cada vez más perdía la paciencia, pero, mientras ella estaba con su olo-telefono móvil jugando algo para no aburrirse, rápidamente un anunció de publicidad interfiere con su partida. —    No puede ser… ahora hay anuncios en todo, que molestos que son hijos de perra. — dice Sara molesta antes de apagar su juego. Sara se acuesta en la banca y se relaja; ella en verdad quería comprar su tan afamada prenda de diseñadora, pero, la espera se hacía eterna y molesta para ella. —    Ahg, ¿Cuándo arreglaran ese sistema? Tal vez mi hermana me preste su cuenta bancaria, así podré pagar y largarme de esta tienda — dice Sara al llamar a su hermana. Elizabeth estaba completamente agotada y por esa razón no podía responder la llamada de sara. Sara al ver que no podía comunicarse con su hermana mayor decidió ir por una bebida fría. —    No responde, maldita sea, seguramente se desmayó por trabajar tanto… iré a tomar algo.— dice Sara al levantarse de la banca en la cual aguardaba. Mientras Sara estaba usando la máquina expendedora de refrescos, de la nada, un hombre alto, rubio y con un brazo mecánico, se acerca y muy amablemente le pregunta. —    Hola, disculpe interrumpirla en su compra, pero, ¿usted es la genio artística, Sara Croff? — dice la voz de un hombre. Sara se gira al escuchar su nombre, y cuando lo hace, se sorprende al ver a un apuesto ruso amante de su arte. —    Oh… hola, si, si… soy yo, me sorprende que me reconociera. Dice sara. En ese momento Sara estaba bastante distraída como para reconocer que aquel apuesto ruso de brazo mecánico, en realidad era el director principal de CYBERWOR, Nicola Volcoff. —    Haha, pues, soy un gran fanático de sus hermosas pinturas, por eso se me hizo fácil reconocerla, no hay mucha gente que aprecie el arte en estos tiempos modernos. — dice Nicola de forma amable y caballerosa. —    En eso tienes razón, el arte, la cultura y todo lo demás, está muriendo por la tecnología y por la simplicidad de la sociedad. — responde sara. —    Tan poética como siempre, pero, igualmente me siento honrado de poder conocer a la mejor artista de esta generación, una adolescente con la creatividad más hermosa de todas. — dice Nicola alabando a sara. —    Ha, no es para tanto, es un don que herede. — responde Sara con egocentrismo. —    ¿Al igual que su hermana? — responde Nicola provocando a sara. —    La tecnología y el arte son cosas distintas, mi hermana crea armas, yo pinturas, no me compare por favor, o le golpearé tan duro que podría quedarse sin dientes. — responde Sara molesta. —    Ah… por favor discúlpeme, ya veo que, si son hermanas, es una pena que pronto las cosas cambiaran. — dice Nicola al alejarse de sara. —    ¿Qué dijo?   Sara no entendía que era lo que parloteaba ese hombre, pero una cosa si estaba clara, una corazonada le susurraba a ella que algo malo estaba a punto de cambiar su vida. —    Me da mala espina ese sujeto. — dice Sara al regresar a su banca. Mientras Sara aún seguía esperando, de regreso al laboratorio de la mansión, Elizabeth… tenía que despertar para una emergencia muy importante. —    Elizabeth, Elizabeth, hey despierta… — dice ATENA intentando despertar a su ama. —    Mmmm, ¿Qué sucede ATENA? — dice Elizabeth al rascarse los ojos. —    Es una llamada. — responde ATENA . —    ¿una llamada? Para eso me despiertas— dice Elizabeth molesta. —    Es que es una llamada del trabajo. Elizabeth al escuchar eso, rápidamente pudo interpretar la situación, ella sabía que el diablo le estaba llamando. —    Rayos, comunícame con él. — dice elizabeth. —    Como ordenes elizabeth. — dice ATENA antes de vincular la llamada de Nicola. —    Hey… ¿Cómo esta señorita Croff? — dice Nicola con alegría. —    ¿Qué es lo que quieres Nicola? — responde elizabeth con brusquedad. —    No hace falta ser tan sincera, solo quería llamarte para saludar y conocer más sobre el proyecto. — dice Nicola con sarcasmo. —    El ojo rojo apenas lleva el 20% de su totalidad, aún hay parámetros y sistemas muy complejos que ni yo puedo crear a la perfección.   Nicola rápidamente borra su simpática y falsa sonrisa al escuchar eso. —    No me digas eso croff… no quiero escuchar ese número, pensaba que ya tenías el 90% del proyecto. — dice Nicola molesto. —    No soy Dios, Nicola, no puedes pedirme un arma tan poderosa como el ojo rojo y esperar que lo tenga en pocos días. — dice elizabeth. —    Ha, como siempre decepcionante señorita croff, pero, está bien, solo tendré que pedirle que se presente en mi oficina después de una reunión con unos amigos. — dice Nicola. —    ¿tendrás una reunión con tus amigos? — responde Elizabeth. —    Claro, pronto tendré una reunión muy privada con algunos clientes, llamados “generales.” por así decirlo, me gustaría que se presentara después de concluir esa reunión. — dice Nicola. —    ¿quieres que vaya después de esa reunión? ¿para qué? — cuestiona elizabeth. —    Porque ellos son los clientes que pagaran mucho dinero por el ojo rojo, así que más vale que te presentes o me molestaré mucho. — amenaza Nicola antes de cortar la transmisión. Elizabeth no tenia de otra, debía presentarse a la reunión secreta de Nicola y sin ninguna otra alternativa, ella simplemente se fue a su habitación para bañarse y prepararse antes de partir al edificio de Cyberwor.   Mientras elizabeth se daba un relajante baño de burbujas en su elegante y gigantesco yacusi, digna de una chica rica, ella de repente recibe una llamada en su pulsera digital. —    Oh, la detective Colomar me está llamando, ¿ATENA puedes hacerme el favor de enlazar la llamada a una pantalla holográfica? — dice elizabeth. —    Claro linda…   ATENA enlaza la llamada con la detective, para así conversar de una forma mucho mejor. —    ¿Como estas Olivia? — dice elizabeth. —    Estoy bien, pero ¿Cómo estás tú? — dice el detective colomar. —    Pues estoy dándome un relajante baño de burbujas. — dice elizabeth al jugar con el agua. —    Ahh, que envidia, yo estoy exhausta, estuve todo el día organizando una redada a un grupo de traficantes. —responde la detective Colomar exhausta por su trabajo. —    Deberías bañarte querida, tu espalda lo agradecerá… — dice elizabeth. —    Si… eso haré, lástima que mi baño no es un yacusi de diez metros cuadrados en un gigantesco baño… — responde la detective con sarcasmo. —    Pues deberías pedir un aumento. — dice elizabeth al salir del yacusi. —    No todas somo millonarias amiga… —    Haha, y bien… ¿a qué debe esta llamada? — dice elizabeth. —    Creemos que Nicola esta relacionándose con generales extranjeros y eso hace que algo no me huele bien. — dice la detective colomar. —    El olor es porque tú, necesitas un baño, Nicola siempre se ha rodeado de generales y dignatarios para así tener numerosos contratos millonarios, recuerda que Cyberwor es una de las principales compañías armamentistas del mundo, es normal que se reúna con ese tipo de clientes. — explica elizabeth. —    Si… pero nuestra inteligencia revelo que esos supuestos generales fueron dados de baja hace muchos años o son buscados por crímenes de guerra. — responde Olivia sin titubear. Elizabeth sabía que Nicola se regodeaba con hombres poderosos, pero al escuchar “dados de baja” o “crímenes de guerra” ella de inmediato comprendió la situación. —    No puede ser… significa que esos generales… —    Así es… son terroristas buscados por el FBI, la interpol y la CIA, ¿sabes algo de esto? — dice la detective intrigada. —    No, pero te mantendré al tanto, no voy a darles mi trabajo a esos supuestos “generales”. — dice elizabeth antes de colgar.     Elizabeth salé de su relajante baño y se dirige a su ropero, para cambiarse rápidamente y así ir a esa muy esperada reunión, con esos supuestos “generales” 
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