Capítulo 50

849 Palabras

La casa volvió al silencio. Pero no era el mismo de antes. No era ese silencio compartido que se adapta, que acompaña, que respira con quien lo habita. Este era distinto. Más consciente. Más delimitado. Valeria se quedó unos segundos junto a la puerta después de cerrarla. No apoyada. No vencida. Solo… presente. Como si necesitara sentir ese gesto completo. Ese cierre. Ese límite. Respiró hondo. Y se giró. Laura estaba en la cocina, apoyada en la encimera, sin intervenir, sin preguntar. Pero mirando. Siempre mirando. —¿Estás bien? —preguntó finalmente. Valeria caminó hacia ella. Lenta. Sin prisa. —Sí. Y esta vez… no fue una respuesta automática. Fue verdad. Se detuvo frente a la mesa. Miró su taza. El vapor ya no estaba. El té se había enfriado. Como muchas cos

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR