CAPÍTULO 45 Sus deseos suenan tan honestos como su amistad siempre lo ha sido, es por ello que haberle ocultado lo ocurrido me hace sentir cómo la peor amiga y persona que puede existir en el mundo. Me afinco más en éste cálido abrazo cómo si no fuera a verla en meses, cuando es cuestión de días. La culpabilidad me llena. —Lamento haberte mentido… —No pasa nada, Olivia, olvida eso. Éste es tu momento, no dejes que nadie te lo quite, ahora a disfrutar de lo que te está sucediendo y te mereces —me dice, con una convicción que debería ser estudiada. Su amistad siempre me h deseado lo mejor que hay—. Te amo. —Y yo a ti, Nina, lamento haberte mentido —me disculpo con honestidad. —¡Tranquila, Olivia! Olvida eso. Es hora de irte —me señala alzando el mentón hacia el carro, dónde el hombre

