CAPÍTULO 44 Suelto el boleto de avión dejando escapar una bocanada de aire en mis vacíos pulmones. La emoción me atraviesa, sin embargo, esa fracción de emociones que con constancia se halla a la defensiva me advierte sobre algo que le huele mal. No, no puede ser mi intuición, es ansiedad y necedad. Aprieto el boleto en mi pecho emocionada. Si me dejo llevar por la mala espina que me arropa en el pecho y me grita que no vaya, no sabré de que me perderé. Aunque… Releo la carta e incrementa mi dubitativa, pensando en que sus palabras suenan diferentes, como si no fuera él quién ha sido el autor intelectual, no sé si ha sido el material, puesto a que no tengo en claro como escribe a mano. Tengo el conocimiento de que no serían palabras que saldrían de su boca, jamás lo he escuchado hablar ta

