41

2489 Palabras

CAPÍTULO 41 Con pronunciar esas palabras ocurre algo extraordinario: es cómo si hubiese dicho las palabras mágicas para desencadenar un hechizo inquebrantable, creando un campo de fuerza sobre nosotros en un lugar magnético donde sólo existimos ambos, como siempre. Él gruñe sobre mi boca en una clase de gemido que me vuela la cabeza y no hago más que sostenerlo con fuerza, presionando mis dedos sobre su espalda grande, queriendo acariciar la piel de su espalda dorada. Él está allí, apretando mis caderas con fervor, eliminando toda distancia existente entre ambos. Un fuerte trueno, seguido de una lluvia torrencial se abre en el cielo en un diluvio que nos separa, empapándonos. Vemos hacia arriba al mismo tiempo para reírnos al coincidir con nuestras miradas. Él me abraza, cómo si eso me fu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR