La beso con ternura, mientras seguía acariciando su cuerpo, la luz de la luna entro por la ventana al tiempo que la pareja hacia el amor, de una forma tan tierna y dulce que ni siquiera Anuk sabía que se podía hacer, al momento que marcaba el cuello de su dulce humana, no pudo evitar dirigirle una mirada suplicante a la luna llena que colgaba del cielo. “Por favor, Diosa Luna, no lo hagas por mí, hazlo por ella, soluciona mi error.” En ese momento no solo Aysel se dejó llevar por el sueño, Anuk también cayo tendido, abrazando de manera protectora a la pequeña humana. Anuk abrió los ojos gracias a la molesta luz del sol que entraba por la ventana de la habitación, le basto con dar un vistazo a su alrededor para saber que estaba solo en el cuarto y agudizando su oído, fue entonces cuando

