La miro y sigue dormida, no puedo creer que su belleza me tenga tan hipnotizado a tal punto que he aceptado cosas que no estaba buscando, porque no merezco. Cosas que no esperaba, pero que no quiero soltar, cosas que no quiero dejar ir, cosas que solo me las ha dado ella, cosas que solo sus ojos me brindan, es tanto que la opresión que siento en el pecho por el miedo a perderla, hace que mi garganta arde y mis manos suden. No puedo negar lo que mi mente y mi cuerpo piden, pasar tanto tiempo junto a ella, verla sonreír por las idioteces que me ocurren o simplemente sonreír porque es feliz. Eso estaba calando hondo y mi cuerpo, mi mente, mis sentimientos ya estaban perdidos. Lo suficiente como para quedarme como un tono mirando su rostro y su cuerpo d*****o junto a mi mientras duerme. —D

