Mi nueva mamá. Parte 1

1401 Palabras
Rosy Cuando cumplí mis 18 años mi mamá me dio una noticia que para ella era difícil. Cuando tenía 7 años mis papás se divorciaron porque mi mamá no le atendía íntimamente. Mi papá para no serle infiel decidió pedir el divorcio y 5 años después se casó con una mujer pero aún así el seguia siendo papá presente conmigo. Hace 3 años mi mamá abro conmigo y me dijo que le gustaban las mujeres y había tenido miedo de como reaccionaria, nunca me metí en la vida privada de las demás personas así que no le tome importancia que mi mamá sea lesbiana pero hace un año su nueva pareja vino a vivir a la casa porque querían iniciar una nueva etapa en sus vidas. Esa mujer ya sabía sobre mi pero hace 6 meses empecé a ver actitudes raras de ella hacia mi cuando estábamos solas en casa o cuando mi mamá estaba lejos. Entre a la cocina por un vaso de leche. Mi sudor estaba corriendo por mi cuello y mi espalda estaba empapada, sentía que las piernas se me iban a caer. No tuve que correr 10 kilómetros de más, no estoy acostumbrada a correr tanto. Saque la botella de leche y me di la vuelta. Pegue un brinco al ver a Gloria parada en la puerta mirandome, estaba vestida con un short n***o corto que le dejaba la mitad de las nalgas afuera y su coño bien marcado junto con un top deportivo rojo que dejaban casi a la vista sus pezones que estaban bien marcados en la tela. Su cabello rubio estaba atado en un despreocupado chongo sobre su cabeza. - ¿Cansada? -pregunto acercándose al estante por un vaso, me quitó la leche de las manos y se sirvió la mitad del vaso, tomo un sorbo dejando que una línea de leche corriera por su barbilla hasta sus senos. Nunca me habían llamado la atención las mujeres pero era imposible quitarle los ojos. Gloria era una mujer regordeta pero tenía una muy buena figura, me recordaba a Penélope de la serie de bridgerton, solo que Gloria no era pelirroja. Tome un sorbo de leche desde la botella. La volví a guardar en la nevera y salí de la cocina sin decirle nada. Me molestaba su actuar y no sabía por qué. Entre a mi cuarto y busque mi ropa y toalla para poder ducharme. Mi baño no servía así que tenía que usar el del pasillo. Salí de mi habitación y camine hacia el baño pero me detuve cuando escuché un ruido extraño en la habitación de mi madre. La puerta estaba entre abierta y me asome por el pequeño espacio. Lo único que podía ver era el tocador donde mi madre se maquillaba y en el reflejo del espejo pude ver a mi madre de rodillas enfrente de Gloria. Gloria tenía las piernas abiertas dejando ver su rosada y afeitado coño. Mi madre paso su mano por su coño haciendo que Gloria soltara un gemido fuerte. - No hagas ruido cariño... recuerda que está mi hija- Le recordó mi madre. Gloria asintió pero pide ver cómo sus ojos me veían fijamente a través del espejo. Mi madre hundió la lengua entre sus pliegues logrando que el cuerpo de Gloria temblara, sus enormes senos rebotaban conforme Gloria movía la cadera para estar más cerca de la boca de mi mamá. Sus pezones estaban duros y rosados, ella era totalmente blanca, no tenía ninguna parte dorada por el sol. Su color era uniforme y parecía echa de porcelana. Mi mamá se levantó y se quitó la ropa. Nunca había visto a mi mamá con otros ojos pero el día de hoy toda mi perspectiva cambio, nunca creí que una mujer podría ser una gran tentación para otra mujer. Los senos de mi madre eran más pequeños que los de Gloria pero igualmente eran grandes. Sus pezones estaban rojos y duros y su v****a tenía una ligera línea en su pelvis. Mi mamá se puso encima de las piernas de Gloria y esta misma metió su mano por debajo de mi mamá, mi mamá soltó un gemido bajo contra la boca de su novia y empezó a brincar sobre ella como si se tratara de un pene. - Dios... -Susurro mi mamá. Gloria sonreía al verla pero sus ojos volvieron a toparse con los míos. Mi mamá empezó a pegarle su seno en la boca de gloria y ella con gusto abrió la boca y saco su lengua, le dio un lenguetazo a su pezón y sentí que todo en mi sistema se calentaba. El timbre de la casa sonó y mi mamá detuvo su brincar encima de Gloria. Me di la vuelta y corrí lo más rápido posible al baño. Cerré la puerta atrás de mi y unos segundos después como mi mamá salía de la habitación maldiciendo. Tenía el corazón acelerado y sentia la cara caliente. Nunca me había prendido tanto al ver a dos mujeres íntimamente. Me quite la ropa y me metí a la regadera, puse el agua lo más fría posible. Me pase la mano por mi coño y me sorprendió al sentir lo mojado que estaba. Me quedé un rato quieta con la mano entre mis pliegues y sin saber lo que hacía empecé a tocarme recordando lo que acababa de ver. Me cubrí la boca con la mano y cerré los ojos apoyando la espalda en la pared, abrí un poco mas las piernas dejando que un dedo entrada en mi agujero y llenará ese vacío que sentía. Solté un jadeo cuando mi cuerpo empezó a temblar. Saque mi mano rápido como si quemará y mi cuerpo tenso empezó a calmarse lentamente. Abrí los ojos viendo a la puerta y pegue un grito al ver a Gloria ahí parada. - ¿Que haces? -me cubrí con mi toalla. La puerta de la ducha era de cristal así que podia verme sin ninguna interrupción. - Tu madre salió y quiero ducharme. - Pues espera a que yo salga... - la vi cerrar la puerta atrás de ella y quitarse la ropa que te iba hacer unos minutos en la cocina. Sus pezones seguían igual de duros y no quise bajar la mirada a su pelvis. Me di la vuelta dándole la espalda y dejando que el agua recorra mi cuerpo. - Es mejor ahorrar agua y bañarnos juntas. Cómo cuando era niña. - Cuando era niña no sabía bañarme y no sabía que te gustaban las mujeres. Gloria era mejor amiga de mi mamá desde la secundaria y ella me conoció cuando mi mamá dio a luz. Según su historia Gloria siempre estuvo enamorada de mi mamá pero mi mamá al salir con mi papá nunca le confesó nada hasta que mi mamá le dijo que sentía atracción hacia una mujer en particular y fue ahí donde ellas dos empezaron su historia, mi mamá nunca le fue infiel a mi parte o bueno eso me cuenta ella. Bueno regresando al tema. Mi mamá tuvo una operación cuando tenía 6 años y para que mi padre no me bañara Gloria vino a vivir a la casa por un tiempo, ella me bañaba y me vestía, nunca se pasó de alto conmigo pero nos bañabamos juntas. - ¿Y acaso hay alguna diferencia? Nunca te falte el respeto cuando era una niña... ahora eres todo menos una niña -me miro de pies a cabeza. Sentí como mi cuerpo de erizo cuando sus ojos quedaron viéndome fijamente los senos. Me cubrí el pecho y le di la espalda otra vez. La puerta de cristal se abrió y sentí el roce de sus senos en mi espalda cuando se deslizó adentro de la ducha. - Eres la novia de mi mamá. No hagas estás cosas. - No estoy haciendo nada, solo me quiero duchar. Suspire y me termine de bañar. Abrí la puerta lista para salir de la regadera cuando su mano me sujeto del brazo. - Espera. Mo te haré nada. Solo quiero estar un poco contigo, te has vuelto muy distante. - Gloria. Deja de buscar mi atención, deja de meterte en mis asuntos y deja de estar queriendo provocarme, no me gustan las mujeres así que deja de estarle faltando el respeto a mi mamá. Salí del baño sin importarme que moje el pasillo... Ya no podía más con esta presión.
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