Esa misma noche baje a cenar con mi mamá y Gloria. Mi mamá estaba en la cocina con su música a todo volumen mientras gloria estaba en la mesa del comedor poniendo los platos y vasos. Me acerqué a mi mamá y la abrace por la espalda.
- Mamá. ¿Me das permiso de salir está noche?
- ¿porque solo eres cariñosa cuando quieres algo a cambio? -se dio la vuelta viéndome con una sonrisa.
- Así son todos los hijos ¿no? -Solte una risa, mi mamá me jalo de la cara y me abrazó pegando mi cara entre sus pechos que sobresalían de su top. Dejé los ojos bien abiertos viendo al comedor donde Gloria me veía con mucha atención. Rompí el abrazo con mi mama- Dale mamá. Quiero ir a casa de Sonia a ver películas.
- esa era mi idea de esta noche -se hizo a un lado mostrándome la pizza que estaba preparando. Ella sabía que no podía resistirme a la pizza que ella preparaba. - estará lista en 15 minutos. ¿Buscas la película?
Me acaricio la mejilla y le sonreí asintiendo. Salí de la cocina y me tiré en el sofá, encendí la tele y empecé a buscar alguna película que me llamara la atención. Estaba concentrada en la tele que no sentí cuando alguien se puso atrás de mi hasta que una mano me tapo la boca.
Levanté la vista tratando de buscar a la dueña de la mano cuando vi el cabello rubio de gloria rosar mi frente. Deslizó su mano libre por mi blusa hasta tocar uno de mis senos. Me quise mover para quitarle la mano pero me susurro.
- Estate quieta. Que tú mamá quería esto.
Mire a mí madre en el espejo que había en la sala, ahí estaba ella mirandonos, tenía una mirada extraña, una que nunca habia visto. Gloria empezó a masajear mi seno sacándolo de mi blusa, cerré los ojos. Jamás me había sentido atraída hacia una mujer pero desde ese día que las vi me entraron unas ganas de estar íntimamente con una mujer pero me sentía incómoda que esa mujer sea la pareja de mi madre y que ella esté ahí viendo.
- Gloria para -le pedí tratando de quitar sus manos de mi cuerpo pero era como si mi cerebro no mandara las señales necesarias porque solo me quedé con la mano alrededor de su muñeca cuando su mano descendió hasta meterse en mi braga y tocar mi delicado clítoris.
- No creo que quieras que lo haga...
Me jalo el short junto con la braga y me cubri con las manos, Gloria quedó enfrente de mi, se quitó la bata que te iba puesta dejando su cuerpo desnudo al descubierto, sus pezones rosados estaban hinchados y duros, podía sentir como le dolían con sólo verlos. Se agachó dejando las piernas abiertas, estaba húmeda y podía verlo por como caían gotitas transparentes hasta la alfombra deja do manchitas más oscuras. Me sujeto las rodillas y las separó abriendo mis piernas.
Se acercó a mi muslo derecho y dejó un beso en mi piel, su aliento hizo que mi cuerpo se elizara y mis ojos buscarán una manera de salir de esta situación. Quise levantarme pero unas manos en mis hombros me obligaron a quedarme en mi sitio.
- Mamá... ¿que haces?
- Sólo disfruta cariño - Su aliento me hizo cosquillas en el cuello cuando se acercó para dejar un beso en mi clavícula. Me incline alejándome de ella. No me sentía cómoda para nada.
Gloria paso su lengua desde mi entrada hasta mi clítoris, cerré los ojos y mi cuerpo se tenso cuando su boca se cerró atrapando mi clítoris y jugandolo con su lengua. Mi espalda se arqueo y abrí la boca deja do salir un gemido bajo. Se sentia bien, eso no puedo negarlo. Las manos de mi madre fueron bajando hasta sujetar mis senos pero en este nivel de satisfacción ya no me importaba lo que hiciera. Sus pulgares empezaron a trazar círculos encima de mi areola dejando mis pezones duros y en picos.
Tire la cabeza hacia atrás cuando Gloria intensificó su movimiento de su lengua en mi clítoris y su dedo jugaba en mi entrada.
- Gloria... espera... -pedi poniendo mi mano en su cabeza. Pero eso fue como una invitación a que lo haga más intenso. Me rodeo las piernas con sus brazos dejando la palma de su mano derecha en mi pelvis y su mano izquierda sujetando mi seno. Mi madre seguía jugando con mi otro seno. Solté un gemido más fuerte dejandome llevar.
Moví la cadera contra su boca buscando un acercamiento más intenso.
Mi cuerpo estalló en un chorro que mojo parte del sofá y el piso. Gloria se puso de pie con una sonrisa, mi madre se puso a un lado de ella y la jalo del cuello besándola como si estuviera saboreando mi sabor desde su boca. Sentí mi rostro ponerse rojo. Gloria rompió el beso y me sujeto de la mano colocándome en medio de la alfombra, la mesita del centro no estaba así que teníamos espacio. Me obligo a sentarme con la espalda pegada a la pared abajo de la tele con las piernas abiertas. Se inclinó enfrente de mi y volvió a lamerme como hace un momento en el sofá. Está vez mi madre se quitó su pijama que era una blusa de tirantes y un short corto.
Sus pezones estaban duros, se sentó en el sofá y se abrió de piernas viéndonos. Llevo una de sus manos a su v****a y empezó a masajear su hinchado clítoris mientras con su mano libre se frotaba el pezón izquierdo.
Gloria paso una de sus manos por debajo de su cuerpo masajeandose la v****a como para calentar más a mi madre.
- Tu v****a está tan rica... -se arrastro por mi cuerpo hasta que su boca llego a mi mandíbula. Me sujeto de la cara y pego sus labios a los míos masajeando mis senos.
Su boca sabía a mí y eso era raro pero no me daba asco. Me dejé llevar inclinandome sobre ella. Me quite el resto de la ropa y empecé a masajear sus grandes senos metiendo uno a mi boca sintiendo como su pezón se ponía duro con cada lengüetazo que le daba. Empecé a flotarme contra su pierna sin dejar de lamer sus enormes senos que me habían llamado la atención desde aquella ocasión.
- Mierda... - Susurro Gloria. Pase mi mano entre nuestros cuerpos frotando su clítoris, sus ojos se cerraron y sus manos me sujetaron de los glúteos. - ponte en mi cara...
Me puse encima de su cara, cerré los ojos sintiendo su lengua entrar en mi v****a, me apreté los senos y menee la cadera encima de ella gustosa.
- Si... Gloria así... -susurre sujetando sus senos por detrás de mi espalda. Sus pezones estaban duros. Abrí los ojos viendo a mi madre la cual estaba con las piernas abiertas a unos centímetros de mi. Me incline un poco hasta que logré llegar a uno de los pechos de ella. Me ancle a su pezón como si fuera un dulce chocolate.
Mis caderas seguían meneándose sobre la boca de gloria mientras mi lengua daba círculos en el pezón de mi mamá. Ella me sujeto de los pezon jugando con mis pezones dejándolos duros. Esto era interesante.
Mi cuerpo se tenso y empecé a temblar hasta que volví a correrme.