Uff, hace calor aquí, ¿no?
Eso siempre lo provoca el leer la mayoría de los capítulos de A Través De Mi Ventana, pero me encanta leerlos todas las veces que hagan falta. Debería estar haciendo la tarea, pero para no dejar las costumbres, la voy a dejar para mañana por la mañana. Y como no tengo más que hacer, estoy comiendo chocolate mientras leo w*****d tirada en mi cama. Amo esta novela, es de las primeras que leí y me sigue creando la misma emoción que la primera vez. Ares es mi marido, ¿sabéis? Lo que pasa es que él todavía no lo sabe.
Oigo los gritos de Jack y Scott desde aquí, ya que están en otra estúpida partida de la Play. Parece que no tienen más cosas que hacer en la vida. Ah, bueno sí, enrollarse con Mara. Enrollarse y... más cosas... NO. STOP, LILA. No pienses eso.
Podría mirarle un poquito con mis prismáticos... NO. Igual un poquito... ¡Qué no, joder! Voy al baño y así de paso le hecho una miradita, que hoy solo le he visto cuando me ha saludado. Venga, solo un poco. Cruzo el salón a paso lento y le veo mirar concentrado la televisión mientras se muerde el labio. Ese labio tan apetecible... Y cómo mueve rápidamente los dedos sobre el mando... me pregunto si también los moverá así de bien en otras partes. La verdad es que no me importaría que me atara, a una silla o a lo que se le ponga por delante. Ufff tengo que dejar de leer a Ariana. Urgente. Me lavo la cara con agua fría y vuelvo a mi cuarto con el objetivo de hacer los deberes. Eso le baja el calentón a cualquiera. Al llegar otra vez a mi cuarto, me encuentro a Jack sentado en la cama. ¿Cómo...? Pero si ni me he enterado de que ya no estaba en el sofá. ¿Ahora se teletransporta? Si lo hace, que me lleve a otro país, que nunca he viajado fuera de España.
- Joder, que pasa que cada vez que te vea me tienes que dar un susto, ¿o qué?
Ni siquiera me mira. Sus ojos están fijos en mi ordenador. No entiendo por qué... Oh vale, ya sé. Mierda, he dejado un capítulo de A Través De Mi Ventana abierto. Doble mierda. Es un capítulo bastante... intenso por decirlo de una manera suave. Me quedo callada observando como lee cada palabra. Notando que, a medida que avanza en los párrafos, sus ojos se van abriendo más y más.
- Jack...
- Shhh - pone un dedo sobre sus labios, mandándome callar. Sujeta mi ordenador entre sus manos y se levanta para quedar delante de mí - 'Como si supiera lo que quiero, él comienza a moverse lentamente, el roce arde un poco pero estoy tan mojada que empieza a sentirse delicioso. Oh Dios, la sensación me sobrepasa, nada se ha sentido tan bien en mi vida entera. Dentro, fuera, dentro, fuera'.
Mientras lee eso en voz alta, no puedo evitar imaginarme hacer exactamente lo mismo con él. ¿Algún día pasará? Mentiría si dijera que no lo he pensado. No sé lo que estará pasando por su cabeza, pero la voz ronca con la que lo lee y ese brillo extraño que hay en sus ojos pueden darme una pista de lo que le pasa. Se está excitando. Ay, Ariana. Lo que no consigas tú...
- ¿Qué narices haces leyendo esto? - por fin desvía sus ojos de la pantalla hacia mí. Está flipando. Jack no tiene ni idea de que leo estas cosas.
- Ehh - intento buscar una buena excusa - Es un libro que no sabía de qué trataba y...
- Ya, claro - me interrumpe sin creerse ni una sola palabra.
- No te tengo que dar explicaciones.
- Pero, ¿qué mente calenturienta y enferma escribe estas cosas? - vuelve a dejar el ordenador sobre mi cama con algo de asco.
Y eso es lo light...
- Yo puedo leer lo que quiera - le respondo de manera tajante - Así que, si me disculpas, voy a acabar de leer esa escena y las que vienen. Te aseguro que las hay mucho mejores...
- Tú no... ¡ARGH! No puedes leer eso, eres una niña. Ahí te lo ponen tan... bueno que... - patalea cual niño pequeño - ¡Joder! Solo, no lo leas.
- ¿Qué pasa? A todo el mundo le gusta disfrutar de su sexualidad y la descubre cómo quiere. Y si yo quiero descubrirla leyendo, pues lo hago - cruzo mis brazos, sosteniendo mi postura - ¿O prefieres que lo descubra practicándolo?
- ¡NO! - niega tan rápido y brusco que me hace retroceder unos centímetros - Mofletitos, no... Tú no... - su cabeza desciende, siguiendo las curvas de mi cuerpo - No me puedo imaginar a alguien tocándote... - murmura algo ido.
Jode, ¿verdad?
- Bien, entonces me toco yo.
- ¡LILA! - grita muy pero que muy sorprendido por mis palabras. No sabría adivinar si su sonrojo es de rabia o... de otra cosa.
- ¿Tú te tocas, Jack? Oh, claro que sí - respondo por él a mi propia pregunta. Obvio, hay que ser idiota para creer lo contrario - Seguro que con mi edad te tocabas a todas horas mientras veías fotos, revistas, vídeos... Yo lo hago leyendo, ¿qué diferencia hay?
- Y-Yo n-no, t-tú no... - se está poniendo nervioso - Pero es distinto.
- ¿Por qué?
- Yo tenía novia en ese entonces.
Que no me lo recuerde... Esa fue otra de las veces que Jack me rompió el corazón, pero a esa edad tampoco era todo tan dramático, ya que yo sólo tenía 13 años. La putada es que esa relación duró bastante y cuando crecí, sí que fue doloroso.
- ¿Quieres decir que me tengo que buscar un novio para hacer lo que pone aquí?
- ¡NO! ¡NI SE TE OCURRA, LILA! ¡NO!
- ¿Por qué no? Tú ahora tienes novia, yo también puedo tener novio. Tengo 17 años, es lo normal.
- Tú eres una niña, los tíos solo van a querer aprovecharse de ti.
- Tú eres un tío y no te quieres aprovechar de mi.
- Yo no cuento.
Tú cuentas demasiado.
- O sea que, ¿nunca voy a conseguir que alguien me quiera por cómo soy? ¿Sólo puedo gustar a los chicos por mi físico?
- No - mis preguntas le alertan de lo que estoy pensando. Sé que él no se refiere a eso, pero no se ha explicado bien - No, cariño, claro que no. Tú puedes gustar a cualquier chico con tu personalidad y encanto. El problema es que hay muchos que no son tan buenos como tú y puede que te hagan daño.
- Da igual, estoy segura que podré encontrar un chico que me quiera, me respete y con quien pueda experimentar todo lo que quiera - y otra vez se despertó la fiera.
- ¡QUE NO! ¡TÚ NO TE VAS A BESAR CON NADIE! ¡NO VAS A FOLLAR CON NADIE! ¡NO VAS A HACER NADA!
- Tú no vas a estar toda la vida pendiente. Recuerda que lo de Jordan no lo sabías...
- ¡Porque pensé que era gay!
- ¿Por qué pensabas que era gay?
- Porque... tiene pendientes - me parto de risa. ¿En serio? Porque lleve pendientes tiene que ser gay... Madre mía...
- Pues no, Jack. No es gay.
- Y... ¿te gusta?
Qué asco.
- Puede... Igual ya he hecho alguna que otra cosa con él. Piensa que me he quedado muchas veces en su casa... - digo con intención de picarle. Con Jordan jamás ha pasado nada ni pasará. Ahí sí que sería como liarme con mi hermano.
- No juegues conmigo, Lila.
- ¿Qué pasa? ¿Tú puedes hacerlo y yo no? Yo creo que todo el mundo es libre de hacerlo con quien quiera.
- No, claro. Leyendo eso, a mí también me entras ganas de hacerlo - se refiere a lo que ha leído anteriormente - No te jode.
- ¿Por qué te molesta tanto? Pensaba que te ibas a alegrar de que tuviera ganas de encontrar a alguien que me quiera.
- Pero... ya te quiero yo. ¿No te es suficiente?
Me quieres, pero no como yo te quiero a ti.
- Sabes a lo que me refiero. Ya sé que me quieres, pero lo haces de otra forma. Yo quiero sentirme deseada, que alguien se muera por besarme, que quiera recorrer cada centímetro de mi cuerpo con sus manos... - le explico con voz soñadora. Sí, toda mujer quiere eso - ¿Tú me quieres de esa manera, Jack? - aunque se lo haya preguntado en broma, sé que su respuesta me va a doler.
- ¿Q-Qué? - pregunta muy asustado. Joder, no es un delito. Parece que le van a meter en la cárcel si responde con una afirmación.
- Que si te pongo - le insisto más directa que en toda mi vida.
- ¿Pe-Pero a qué vi-viene esto? - me ignora. Nunca voy a sacarle una respuesta a esa duda que tengo desde hace mucho tiempo - ¡Deja de preguntar estupideces!
- Tú eres el que dice estupideces. Lo que digo yo sí que es normal. Yo quiero un chico que me atraiga, que me ponga. Y viceversa. Nuestra relación no es así. Por lo que, no. No me es suficiente con que me quieras solo tú.
- Yo estoy alucinando contigo...
- Soy una adolescente, tengo hormonas. Los chicos me ponen y no hace falta explicarte mucho más porque a ti también te pasa. Si no te gusta esto, mala suerte.
Me está empezando a dar pena, parece que echa humo por las orejas, nunca le había hablado así. Pero si de verdad quiero que algún día se fije en mí, o al menos que me deje de ver como a una niña, esta es una buena forma de hacer que se dé cuenta.
No me responde, solo me observa estupefacto. Me encantaría leer mentes ahora mismo. Hay cierta tensión entre nosotros que no entiendo muy bien, es extraño. Me mira fijamente, queriendo transmitirme algo a través de esos orbes verdes que tanto me gustan. No consigo adivinar lo que quiere decirme, así que, como yo soy una niña buena, me vuelvo a sentar en frente del ordenador y continúo leyendo esa caliente escena delante de él. En silencio, claro, pero él sabe lo que hago. No sé qué quiere que haga realmente, no puede evitar que lea y menos que me toque. Eso es mi decisión y mi cuerpo.
De un momento a otro, sale rápidamente de mi cuarto. No entiendo qué coño hace, pero ahora es mejor que se vaya. Si seguía un poco más aquí y yo leyendo esto... le violo. Ok, no, pero mejor que no esté. Doy al siguiente capítulo, pero me doy cuenta que no carga. ¿Qué pasa? Compruebo la conexión y... Mierda, ahora lo entiendo todo. A desconectado el wifi el muy cabrón.