Alejandro. Ya paso mas de un mes. Mes y medio para ser precisos y yo no tengo noticias de Aitana, me estoy volviendo loco y mas porque mi madre no deja de insistirme que regrese a casa, pues desde que paso aquello con Eloísa, no volví a poner un pie ahí. Mi madre al saber que ella estaba sola en esa casa que nos dio se la llevo a casa con ella. Mi madre se aferra a algo que no puede ser, no quiero a Eloísa, no la amo y eso ninguna de las dos lo quiere entender. Salgo de la oficina y me voy al único lugar en el que puedo estar un poco en paz, y no, no es mi departamento. Durante este tiempo Fabián se ha hecho mi mejor amigo se podría decir. llego a su bar y le pido un wisky, siempre que lo hago me observa durante varios segundos, casi que minutos antes de darme lo que le pido. — Tan ma

