El nuevo celador

2063 Palabras
¡Qué desperdicio! La rebeldía adolescente puede hacer que las cosas se pongan verdaderamente tensas. No encuentro sentido alguno a la actitud de Anath, esa jugada peligrosa donde le presta más atención a su ira sin considerar el cambio drástico que está teniendo lugar. Además, ha decidido comunicarse a escondidas con el enemigo y cuestionar lo que somos. Entiendo que esté confundida por todo lo que pasó, pero las respuestas las debe buscar en la luz, no acercarse demasiado a la oscuridad. No si quiere seguir manteniendo su esencia. Si fuese una atlante como cualquier otra, no habría problemas. Sin embargo, se trata de la poseedora de la Llama, y si esta se corrompe, habrá serios problemas cuando aparezca Lyra. De hecho, es posible que si se entrega a la oscuridad, será más peligrosa que cualquier ataque enemigo. Anath, mi niña, la fiel aprendiz, te estás consumiendo en tu propio sentimiento de frustración y estás poniendo a todos en peligro. Lo siento, pero no puedo dejar que avances así. Estarás en esta prisión hasta que puedas controlar tus emociones. -         Lo siento, Heget, pero no hay muchas opciones. Menos ahora que sabemos que han jugado con nosotros y se han sumado a las filas de Baal. -         Entiendo, Thot. Me duele, ver a mi hija encerrada en ese conjuro, pero sé que es por su bien y el nuestro. Las pérdidas nos atacan y destruyen por dentro, reaccionamos diferente en cada duelo, y en esa ocasión Anath está tomando el camino equivocado. -         ¡Déjenme salir! ¡No debo estar aquí! -         Anny, por favor, cálmate o la prisión de agua se hará más densa y perderás la consciencia. -         Dorian, libérame ahora o yo incineraré todo. -         Anath, amiga, por favor, cálmate. -         ¿Acaso no viste lo que acaba de ocurrir, Siri? ¡Hemos perdido! Y nadie parece estar intentando salvar lo que queda de nosotros. Es una pena, sus ojos han perdido el rumbo; su pulso revela demasiada impotencia y en su respiración hay un humo rojizo que se esparce a su alrededor. Sólo es el poder de su Círculo y ya es impresionante, no quiero imaginarme cuánta destrucción podría generar si despertara la Llama. Solo me resta una cosa, por el bien de Atlantis. -         Anath, no quiero hacer nada de esto, peor es evidente que no puedes ver lo que está por ocurrir. Esta es la apuesta de los exiliados, creen que pueden desestabilizarnos y luego acabar con nosotros. Mientras estemos unidos, no habrá ninguna oportunidad para ellos, pero si te libero, sin duda nos dividiremos y seremos demasiado vulnerables. -         Así es Anny, nos estás poniendo en una posición difícil, pero no hay dudas sobre lo que debemos hacer. -         Maestro, no siento que haya drenado toda la pesadez de mortalidad. Todavía siento que mis fuerzas están debilitadas, lo siento, pero no puedo ayudar aún. -         No te preocupes Heget. Tu rol será distinto por unos días. Yo me encargo por ahora. ¡Neliel! Toma a Siri y Heget, y llévalas con Dorian al Templo de Luz, cuenten lo sucedido y difundan el mensaje de que estamos a salvo por ahora, pero es necesario que todos entiendan la pérdida de la misión. -         Enseguida, anciano. ¿Y tú? -         Yo, debo encargarme de que la pequeña Anath no haga que las cosas sean más difíciles de manejar. -         ¡Sáqueme de aquí, Maestro! -         No puedo… No si estás así Anath. No me quedan muchas opciones, debo ahogar su ira con esta misma prisión. Necesito que Anath pierda la consciencia para que al despertar haya una brecha entre sus pensamientos y pueda drenar la ira que tanto la atormenta. Es momento de hacerlo, es ahora que todos se han ido. -         Bueno, esto te dolerá, pero es por tu bien, mi niña. -         ¿Cómo puede hacerme est…? Sus llamas sí que son resistentes, por más que presiono con el agua, ellas siguen emergiendo de sus brazos y evaporan cierta cantidad de la prisión. En ese caso, solo el más fuerte logrará su cometido, y aunque no pretendo luchar con ella, debo asegurarme de que no salga de allí con este nivel de consciencia. Lo siento, pero tengo que hacerlo… Una nueva tormenta, cargada de agua y truenos atemorizan el interior de esta pequeña. En cada intento de escapar, activa una precipitación más densa y todo, absolutamente todo se sumerge en la lluvia. Estos rayos infringen temor y el temor debilita la magia de quien lo alberga. Solo así, las llamas de Anath pierden intensidad. Es triste ver lo que tengo que hacer para contenerte, pero sin eso pondríamos en peligro tu propia vida. Así que aunque me odies, sé que será momentáneo; por favor no te resistas más, o deberé causarte más dolor. Mejor acepta que debes perder y dejemos que esta prisión purifique tus emociones. El mismo Dorian ha dejado su parte para mantenerte en la luz y Heget ha decidido dejarlo en mis manos. Si ella confía en mí, ¿Por qué tú no? Es imperativo que descanses, necesito que vuelvas a ser tú; esa niña que sueña con descubrir los misterios que hay en esta isla; esa joven que se decanta por explorar la vida en una infinidad de ecosistemas, nadar con las criaturas del lago, sumergirse en las profundidades del océano, cantar con los centenares de aves de nuestros bosques. Necesito que seas tú, Anath, la niña que ansiaba mi llegada. Por favor, déjame hacer lo que tengo que hacer. Allí vas, respira un poco y el agua hará el resto. Sus llamas se hacen más pequeñas. El agua entra por su boca, oídos y ojos, hay mucho vapor saliendo de ella, y al mismo tiempo siento que está apagándose toda esa fogosidad. Ya no se resiste; tal vez porque se cansó o era demasiado doloroso como para seguir soportando sufrimiento. Así, envuelta en aguas agitadas es más fácil para mí cargarte, mi niña. Por ahora descansa, ya nos iremos, es hora de alcanzar al resto. … Al parecer, todos están meditando. Mejor no hacemos demasiado ruido y te llevo a una de las habitaciones. -         ¿Ya terminó? -         No, Dorian… Todavía es un peligro… -         ¿Y por qué has levantado la prisión? -         No la he levantado, la prisión de agua está dentro de ella, conteniendo las llamas desde otro plano de la consciencia. Por ahora sigue dando batalla pero en su interior, necesitamos que drene lo que falta antes de que pueda despertar. Por eso lo mejor es que me mantenga relativamente cerca. -         Llevémosla a un calabozo, en las habitaciones podríamos correr peligro. -         ¿Un calabozo, Dorian? No es una prisionera. -         Sé que no, pero hablamos de un poder demasiado grande, Thot. Si el plan no sale como debe, entonces estaremos en grave peligro. Estando en esa prisión no sabemos si cederá su furia o si terminará de cruzar y adoptará la oscuridad en su interior. Es demasiado fuerte y sin necesidad de la Llama. -         ¿Crees que ella sea capaz de destruirnos? -         No quiero creerlo, pero no podemos confiarnos. Tú mismo la viste hablar con Flin sin despreocupación. Tal vez la hechizó, no hay manera de saberlo. Lo que sí es importante es asegurarnos de que vuelva a ser ella, por su bien y el de todos. -         A veces olvido que tienes demasiadas vidas. -         Hasta yo, pero no es momento de ver “eso”. Vayamos al calabozo ahora que todos están meditando. Así no habrá riesgo de que surja alguna objeción o alguna idea tonta. Dorian tiene razón, lo mejor es esperar que todos estemos completamente a salvo y luego retomar nuestras funciones. Creo que el plan de Neliel de que toda Rina entrara en meditación, ayudará con la nivelación kármica. Enviarlo con Heget fue lo mejor que pudimos hacer, solo levantaron la barrera y conjuraron para llegar en unos segundos. Estoy seguro de que la aldea entera está al tanto de lo ocurrido y toda la isla también está tomando previsiones. -         Heget hizo lo que pediste. Envió emisarios a todas las casas en Jerah, y Athe. Acá en Rina todos se pusieron a la orden de Neliel y comenzaron una meditación de macro transmutación. -         Hay que nivelar las cargas antes de prepararnos. -         Fue lo mismo que dijo Heget. -         Estoy orgulloso de su manera de actuar. Sobre todo en su lugar, perder a su esposo en sus propias manos y luego que tu hija corra un grave peligro, debe ser muy duro para ella y a pesar de eso, no deja de ser la mujer fuerte que siempre ha sido. -         Así es, Thot. Heget decidió seguir protegiendo lo que somos. Sé que está llena de incertidumbre, pero sigue creyendo en la luz como el mejor camino para todos. -         ¿Y qué hay de Siri? -         Está preocupada, sobre todo porque no la dejamos ir a casa aún. Es que hay algunos rumores sobre sus padres, pero no he podido confirmar. -         ¿Rumores? ¿De qué estás hablando? -         Al parecer, mientras estábamos en las Ruinas, peleando con todas las ilusiones de Flin, Myra salió de la barrera con un escuadrón asesino para Rina, Samael fue con otro a Jerah y Cario dirigió un ataque en Athe. -         ¿Y hasta ahora me lo dices? -         ¡Acabas de llegar! Y eso pasó mientras estábamos allá encerrados. Al parecer hubo bajas, pero todos se reagrupan esperando tu llegada. Sin embargo, antes de iniciar una exploración, lo mejor es asegurar que no habrá más daño ¿Cierto? -         Tienes razón, es solo que no esperaba que el mal fuera tan grande. -         Bueno, se dice que Siri comparte la misma situación que Anny, pero esta vez no cuenta ni con su madre. Sin embargo, nada está confirmado. -         Es solo una niña… -         Sí, al igual que la que estamos encarcelando… ¿Qué significa perder? Durante años creí que había perdido y había aprendido a vivir con eso. Pero en ese entonces solo había fallado en uno que otro plan y a pesar de ello, nadie había perdido la vida. Pero ahora, hoy, he perdido y se cuenta que con esta pérdida, hay mucha sangre en las calles de Atlantis, c*******s que no sé si quiera examinar y amigos que no se levantarán. No recuerdo haber sentido tanta pena. -         Dorian… -         ¿Si? -         ¿Podrías… Vigilar a Anath? -         Suena a que quieres dejarme aquí en el calabozo. -         Así es… Necesito que me contactes apenas despierte, pero eso puede tomar varios días. -         ¿Y qué se supone que haré en ese tiempo? ¿Quedarme acá sentado en esta oscuridad? -         Dorian, debo bajar a Amenti. Necesito a alguien fuerte y de confianza que pueda proteger esta celda para que la furia de la Anath corrompida no salga del calabozo. Además, con un estelar de guardián, dudo que alguien se quiera acercar. -         En eso tienes razón. Neliel está intentando restaurar el concejo y los demás tienen asignaciones que cumplir. ¿Cuánto tardarás? -         No lo sé, depende de las respuestas que obtenga. Pero pueden ser varias lunas… -         Varias lunas… Imagínate, ya hoy se fue una. Estamos pronto a la llegada del alba y me hablas de varias lunas. -         Sí, hablar con el Señor de la Oscuridad nunca ha sido algo rápido. -         Entiendo, así que no hay otra opción. -         No, no la hay. Necesitamos saber qué curso tomar antes de que las cosas se pongan peores. -         ¿Puede ser peor? -         No seas irónico ahora, Dorian. ¿Puedo confiar en ti? -         Sabes que no debes preguntar eso. Estoy aquí con un único propósito. Confía en mí, además, no puedo dejar a Anny sola en esto. Debo asegurarme de salvarla. -         Creo que para tener cientos de años, te estás enamorando como un adolescente. -         Tal vez, creo que este cuerpo mortal viene con un paquete de emociones humanas que aun no comprendo. Con una sonrisa, mirando del otro lado de la reja, veo a una estrella con un brillo especial en sus ojos. Desde hace un tiempo no mira a Anath igual, ¿Quién podría ser el indicado para cuidarla mientras no estoy? Sin duda, es él. Ahora lo complicado, debo bajar a Amenti.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR