KALI
Doy el primer golpe y veo como el rostro del tipo que pelea contra mi gira hacia un lado.
El cuerpo se me relaja y apago todos mis sentidos y dejo que mis demonios se apoderen de mi, dejo salir todo lo llevo dentro, la sed de sangre, el sadismo que corre por mis venas, las ganas locas de acabar con todo lo que me estorba, las ansias de apoderarme del maldito sistema y crear uno nuevo.
-¡Vamos muchacho! ¿Eso es todo lo que tienes? – Me burlo – Esperaba mas.
-Perra, te voy hacer papilla.
-Dame un poco mas de acción.
Veo como se lanza hacia mi y esquivo un golpe que iba directo a mi rostro, me giro y le doy una patada en el costado derecho, logrando conectar con sus costillas. Lo veo tambalearse y barro sus pies y veo como cae al piso.
Con un giro conecto el tacón de mis botas de combate con un lado de su cabeza, se tambalea, está aturdido, de reojo veo como mi padre ya está masacrando a su oponente, tiene todo el rostro cubierto de sangre, un ojo ya casi no se ve, mientras mi padre tiene esa mirada oscura que se forma cada vez que pelea.
Mierda. Mierda. Mierda.
No puedo dejar que gane.
No esta vez. Siempre logra terminar antes que yo.
Veo como el mechudo de se levanta y se limpia la sangre, Me toma del cuello, y yo rápidamente me suelto, giro sobre mis talanes, envuelvo mis pies en sus piernas y lo hago caer, tomo su brazo y lo retuerzo hasta sentir el crak de sus huesos.
Me delito con el grito de dolor que emite.
La adrenalina la tengo a mil, recorre mis venas y hace explosión por todo mi cuerpo, me levanto y veo como el tipo se retuerce.
Esto no se acaba hasta que uno de los dos está muerte.
El tipo se levanta y se acomoda el hombro. Le doy una sonrisa, un puño logra conectar con mi rostro y siento el sabor a metal en mi boca.
Bastardo.
Sin pensarlo mas, dejo de jugar con mi presa y me lanzo hacia él, trepo por su cuerpo y enrollo mi brazo en su cuello con un rápido movimiento doblo su cuello como si fuera una delicada hoja de papel y siento como exhala su ultimo aliento.
Lo suelto y dejo que el cuerpo inerte caiga al piso sin vida.
De un tiempo para acá dejaron de darnos armas, ya que, mi padre se dejaba ir y terminaba haciendo una carnicería. Asi que ahora, nos toca matarnos a puño limpio.
-Te tomó 4 minutos pequeña – Se burla mi padre.
Resoplo. Acabo de perder la oportunidad de pedirle lo que quisiera.
-Solo dime que quieres – Grazno.
Lo veo darme una sonrisa ladeada, y vaya que el diablo cuando sonríe se ve aterradoramente sexy.
-No sonrías – Le digo.
-¿Por qué?
-Padre ¿Te has visto en un espejo?
-Todos los días de mi puta vida.
Blanqueo los ojos.
-Solo dime que quieres para que pueda irme, tengo cosas que hacer.
-Necesito que te encargue de algo.
Sonrío vaya, desde que dije que me haría cargo de su puesto ha estado delegando trabajo tras trabajo como si ya se fuera a jubilar.
-Lo raro seria que no lo hiciera.
-Es tu puesto después de todo – Se encoje de hombros.
-Todavía no me lo has entregado formalmente.
-Después de este trabajo lo haré.
Mi pecho se hincha y la adrenalina vuelve a tomarme. Esto es lo que he esperando por mucho tiempo, he trabajado duro para hacerme mi propio nombre y para llegar al puesto que tiene mi padre y madre en estos momentos.
-¿Qué es?
-Hace un tiempo hemos venido teniendo problemas con la mafia irlandesa, lo hijos de putas, han intentado por todos los medios meterse a mi territorio, y por mas que los mato, parece que si mato uno, se reproducen tres – Mueve la mano, en un gesto exasperado – Necesito que te encargues de ellos, si logras extinguirlos, el puesto es tuyo.
-¿Y si no?
-El puesto pasará a alguien que esté calificado para tenerlo.
Lo miro incrédula, está cambiando las malditas reglas del juego. Aprieto mis manos en puños.
-Eso no es lo que me has prometido.
Lo veo soltar un carcajada que lo hace parecer mas aterrador de lo que ya es. Clava el pote de miel que tiene por ojos en la tormenta grises de los míos.
-¡Lo sé! Debiste ver tu cara – Se burla.
-No es gracioso.
-Si. Si lo es.
-¿Qué pasa si no lo logro?
-Lo harás, eres mi hija y no te queda nada grande. Solo necesito que de deshagas de ellos y me quites un problema de encima, además, sabes que el Boss no tiene hijos y está pensando en darte a ti, una mujer el puesto de líder de la organización, solo tienes que hacer este trabajo y el puesto es tuyo.
Sonrío y encuadro mis hombros.
-Yo me encargo de eso.
-Has que sea doloroso y que se arrepientan de haber tocado mi territorio.
-Déjame eso a mi.
-Hazlo mejor que yo moy malen'kiy demon.
-Eso no lo dudes.
Le doy un abrazo y salgo de la jaula, necesito comer algo, ya que llevo prácticamente todo el día sin comer, tambien debo mirar el video de mi pelea, necesito saber en que fallé y por qué demore tanto tiempo en derribar a ese hijo de puta.
-¿A dónde? – Pregunta Sergei.
-A donde siempre.
Antes de ir al restaurante donde suelo comer, paso por mi ático, me doy un baño y me pongo un vestido n***o, mi color favorito, es manga larga y lleva botones dorados hechos en oro en la parte de adelante, me llega a la mitad de mis muslo, tengo unas mallas negras y unos zapatos de tacón del mismo color, me dejo suelto el cabello, cayendo como una cascada por mis hombros hasta mi cola.
Después de darme un baño y cambiarme la ropa me pongo en marcha hasta el restaurante.
-¿Qué queria tu padre esta vez?
Blanqueo mis ojos. Es como si el maldito fuera un espía que sabe todo lo que pasa a mi alrededor.
-Que me encargue de la mafia irlandesa, al parecer hace un tiempo ha estado intentando meterse en el territorio de mi padre y no ha podido sacarlos.
-¿El demonio de la Bratva no ha podido sacarlo? – Dice sorprendido – Eso es una novedad.
-No es que no haya podido, es que quiere que yo lo haga. Es como una prueba para un puesto mas grande que el que él tiene.
Sergei me da una rápida vista por el retrovisor y sé que está pensando, pero no estoy de humor para entrar a debatir en eso.
Muevo mis manos quitándole importancia.
-Solo averigua como se llama el jefe de la mafia irlandesa, si tiene hijos, esposa, mamá, papá o cualquier cosa de la que me pueda apegar, voy a eliminarlos a todos. Tambien averigua donde se reúnen y los puntos de encuentro donde movilizan su mercancía, las pienso atacar, voy a incendiar todo el puto sistema que tienen armado y le llevare la cabeza de le jefe al Boss.
-¿Por qué no solo quedarse con el puesto de tu padre?
-Por qué quiero mas.
Con eso doy por terminada la conversación, no tengo porque dar explicaciones de lo que hago y de lo quiero. Además, no nací para ser segundo al mando, quiero todo la puta mafia a mis pies. Es un regalo que quiero darle a mi padre y mi madre.
-Solo tienes 20 años malyshka, has dedicado toda tu niñez y tu vida a esto ¿No quieres hacer algo mas?
Suelto una carcajada, es lo mas estúpido que me ha preguntado. Nací para esto, nací para tener poder, y no me imagino siendo de otra manera.
-Sabes la respuesta a eso.
-Solo no quiero...
Lo corto se lo que viene ahora, hemos tenido esta conversación desde que comencé a matar a todos mis enemigos y a codiciar llegar mas alto.
-Solo búscame información, dile a mi tío Travix que haga el trabajo, es bueno en eso.
-Deja de volver loco a tu tío.
-Solo llámalo y dile que lo veo en 20 minutos en el restaurante, para que me de todo lo que necesito.
Siento como da un resoplido, frustrado porque siempre me salgo con la mía.
Al llegar al lugar, pido la misma mesa de siempre, lo mas alejada posible de la gente, me enerva que invadan mi espacio y que respiren mi aire.
Ordeno mi cena y espero a que me la traigan, mientras me tomo una copa de vino, de reojo puedo ver como Sergei esta en posición de ataque, como un perro cuidador y sonrío.
Él es el que debería buscar una vida, dejar de estar atrapado conmigo, pero es imposible que el hombre me deje por mas que le he rogado que lo haga.
-¡Hola, mi pequeño demonio! – La voz de mi tío me llama la atención - ¿Sabes que estoy retirado?
Medio sonrío. Eso no se lo cree ni el mismo.
Mi padre no lo dejaría, y si algún día lo piensa, solo saldría muerto.
-Tío.
Lo veo fruncir el ceño y mirar con desagrado mi plato. Mientras saca la silla que tengo enfrente y toma asiento.
-¿Eso aun está vivo?
Mi mirada se dirige a mi plato y arqueo una ceja.
-No, ya está muerto.
-¿Por que tiene sangre entonces?
Le doy un trago a la copa de vino y me encojo de hombros.
-Me gusta la carne medio cruda.
Hace una cara de horror. Y me mira como si me hubiera salido otra cabeza y fuera lo mas aterrador que ha visto.
A veces me pregunto como mi tío es amigo de padre.
-¡Jesús! Eres como maldito animal.
-Dime algo que no sepa.
-Deja de juntarte con tu padre, solo te está dañando mas.
Me rio.
-No creo que le agrade saber que me estas diciendo esto.
Lo veo resoplar.
-Si quieres se lo digo yo mismo a la cara, no le tengo miedo.
Lo miro divertida. Ambos sabemos que mi tío es el único que puede insultar a mi padre y seguir viviendo para contarlo.
-¿Cuando vas a comenzar a tener citas? Estas en la edad de estar disfrutando tu juventud y no dirigiendo una operación donde será un baño de sangre.
-No me interesa tener citas, creo que ya lo he dejado claro.
-Tienes tanta aberración por los humanos como tu padre – Mueve las manos dramáticamente como siempre.
-A lo que vinimos tío – Corto la aburrida conversación.
No estoy interesada en el amor, eso me parece una estupidez, los hombres solo sirven para follar y nada mas.
Da un suspiro, sabiendo que no me va hacer cambiar de opinión.
-Carson Doyle – Me tira una foto – Jefe de la mafia irlandesa desde hace unos 20 años mas o menos, para la época en que tu padre se hizo cargo de Londres con tu madre. Nadie sabe donde se esconde, solo se sabe que al igual que lo hizo tu padre por un tiempo, lleva las riendas de la mafia desde la oscuridad.
-¿Y como sabes entonces quien es?
Lo veo encogerse de hombros.
-Soy bueno en lo que hago.
Blanqueo los ojos.
-Sigue.
-Su esposa falleció hace algunos años, tiene un hijo, que es psiquiatra – Me mira – Lo que me recuerda que debes volver a ver a tuyo.
-Está muerto – Digo con simpleza.
-¡Jesús! ¿Otro?
Me encojo de hombros aburrida de este tema.
-Te dije que dejaras de llevarme a verlo o iba a acabar con todos los psiquiatras de Londres.
Sacude la cabeza y balbucea maldiciones en todos los idiomas que conoce.
-Como decía tiene un hijo de unos 25 años, el chico se mantiene lejos de la mafia, al parecer no está interesado en el negocio de su familia, se mantiene lo mas alejado que puede, aunque su padre lo cuida sin que él se de cuenta.
-¿Donde vive?
-Aquí en Londres.
-¿Tienes fotos?
Mi tío asiente con la cabeza y me pasa la foto del hombre.
La tomo en mis manos y mi cuerpo se paraliza, mi mirada se clava en el dios irlandés que tengo en mis manos.
¡Jesús! Simplemente exquisito.
Es un gusto que me muero por tener.
El hombre no tiene presa mala. Todo en el grita sexo, poder y arrogancia.
Una extraña sensación recorre todo mi cuerpo, algo dentro de mi se acciona y no logro saber que es.
El tipo esta delicioso.
Cabello rojizo, aunque la foto se ve algo borrosa, puedo ver que el alto. Busco una foto donde se vea mejor y para mi buena suerte la encuentro y así puedo ver su rostro.
¡Jesús! Me quedo sin aire.
Es blanco como la nieve, rostro tallado por los mismos dioses, cejas espesas, largas pestañas, labios carnosos, mandíbula bien marcada y cincelada, nariz pequeña, unos hermosos ojos verdes como un bosque que esconde muchos secretos y yo me muero por desenterrarlo.
-¿Como se llama? – Pregunto absorta todavía con la imagen que tengo en mis manos.
-Callahan Doyle Nolan.
-¿Cres que puedo comenzar con él para presionar a su padre?
Mi tío le da un sorbo a su copa de vino.
-Al parecer el chico no se lleva bien con el padre, pero es por cuestiones mas que morales para él, que por algo que le haya hecho el papa.
-Asi que odia a la mafia.
No es una pregunta es una afirmación.
-Al parecer odia todo lo que tenga que ver con este mundo. Ya que su madre murió a manos de un cartel colombiano.
-Interesante.
-¿Que piensas hacer?
-¿Como que, que pienso hacer?
-Voy a cazar a un hermoso leoncillo.
Veo como mi tío entrecierra los ojos y frunce el ceño.
-No vas a perseguir al chico, como lo hizo tu padre con mi hermana ¿Verdad?
-¿Por quien me tomas? – Le doy una rápida mirada.
-Por alguien que esta mentalmente mal y que conozco cuando lanza esa mirada.
-Relájate tío, esto es solo para poder llegar a su padre.
-El chico no tiene nada que ver con este mundo.
Me encojo de hombros y le doy una media sonrisa.
-Nadie puede escapar de este mundo, si lo intentas, en algún momento te perseguirá y te alcanzará.
-¡Jesús! Kali, tienes la belleza de tu madre, pero la mente retorcida de tu padre.
-¡Gracias!
- No es un cumplido.
-Lo sé, pero igualmente gracias.
-Solo tú haces que un insulto, parezca un cumplido.
-Es un don.
-Solo deja al chico en paz, puedo conseguirte otra cosa con que atraer a Carson.
Sacudo la cabeza.
-Lo quiero a él.
Creo que después de mucho tiempo he encontrado algo con que divertirme.
Vas a ser mío L'venok.