Ella lo levanta en alto mostrándolo al público que la ovaciona, y este despliega una luz verde sobre los invitados, quedando descubierta sus diferentes razas, desde el hombre león, tigre, oso, conejo hasta la familia de ratones Traen el libro de las razas, ella coloca el sello del medallón sobre él, con esto sellan el pacto y el libro se cierra solo, entregándolo a los sacerdotes druidas para su custodia – En eso se terminan las doce campanadas del reloj antiguo de péndulo y se interrumpe la visión de Isabella, quien por un momento se tambalea al desconectarse de aquel trance -¿Te siente bien Isabella? Siéntate aquí – pregunta Gabriel preocupado -Si estoy bien, me sentí algo mareada, pero ya me pasó – responde Isabella Gabriel y Leonardo rodean a Isabella, preocupados por su bienestar

