Isabella, emocionada por el progreso de su búsqueda, regresa a la mansión y se dirige a su computadora para archivar las fotos que tomó del libro de todas las razas. Con cuidado, organiza las imágenes en su carpeta correspondiente y se asegura de tenerlas todas. Luego, Isabella recuerda el programa que le obsequió el experto para traducir los pasajes escritos en el antiguo lenguaje druida. Con entusiasmo, busca el programa en su computadora y lo abre. Se sorprende al ver que es una herramienta avanzada que utiliza algoritmos de reconocimiento de patrones y traducción automática para decodificar textos antiguos. Isabella selecciona una de las fotos del libro que contiene una página con escritura en lenguaje druida y la carga en el programa. Después de unos segundos de procesamiento, el pr

