Narra Virginia — ¿Me está coqueteando profesor? — asiente descaradamente y no puedo evitar reírme en su cara. — Eso hago señorita, ¿tiene algún inconveniente con eso? — mi espalda apoya en su vehículo, y el se aprovecha apoyado una de sus manos a lado derecho de mi cara, quedando muy cerca de mí, tanto que puedo sentir el calor de su anatomía y todo mi cuerpo reacciona, haciéndome desear con todas mis fuerzas terminar con la poca distancia y aferrarme de sus músculos, besar su cuello, dejar que me posea y de paso poseerlo, aunque sea por poco tiempo. — Dígame para que quería verme — sacudo mi cabeza cuando entiendo que me estoy haciendo daño de repente al desear que él sea solo mío, que esto sea algo mas que una simple aventura, pero está claro que eso seria imposible, yo para él nun

