Capítulo 4

1100 Palabras
La semana paso, me gustaría decir que se me fue de manera rápida, pero no. No podía dejar de pensar en él, en que el motivo por el cual seguía viendo a mi futuro con algo de gracia y me daba la felicidad para seguir y pensar que todo estaría bien se había ido. Tenia que acostumbrarme a saber estar sola, obviamente ya lo estaba, él nunca estuvo conmigo físicamente, pero siempre lo sentía conmigo aunque no fuera así. No sabia como hacerle frente a mi vida, si les soy honesta, aparte de él, lo que esperaba con ansias para guiarme en mi vida era el nuevo episodio de la serie. Es estúpido, lo sé ¿Cómo una niña de tan solo trece años es capaz de sentirse así? Que ridículo.  Pues si, es ridículo lo admito, pero para ese entonces, todos estaban hablando ya sobre a cual centro de educación medio superior meterían papeles para seguir sus estudios y eso es realmente definitivo para tu futuro. Si metías papeles a un bachillerato normal solo tendrías eso  "preparatoria completa" pero si metías papeles a una institución técnica sales con una carrera técnica que es de mucha ayuda, pues muchos de los que eligen esa opción pueden empezar a trabajar con esa carrera sin la universidad, mientras en la preparatoria solo te dan talleres y ningún indicio de alguna carrera que puedes escoger. Si les soy honesta, parecería que la técnica te da las bases para luego completar la licenciatura en la universidad sobre la carrera que hayas elegido, pero no me convencía para nada. Es decir, no sé hacer nada, no soy especial, ni tengo algún tipo de talento nado con la cocina o números, soy un desastre.  Debería saber lo que quiero desde ahora, de eso depende la preparatoria y de allí la universidad. A mis padres le convendría que me fuera por la técnica, sin embargo no quería sentirme acorralada desde muy joven con una carrera que tal vez no me gustara en verdad. Es cierto que tampoco es una obligación elegir en la universidad la misma carrera de la prepa, pero muchos daban sentado por hecho eso. Esa es la razón del porque me sentía tan identificada con él desde un principio. El personaje de Chris en ese preciso momento que estaba pasando en la serie era parecido al mío, me sentía sin rumbo, pero verlo  me daba un poco de coraje  para seguir mi vida, además agarraba uno que otro consejo, me servía, era como mi guía espiritual, por tonto e ilógico que suene.  Todo eso, de cómo seguir sin él, el dolor constante que me consumía por su partida, y los colores grises y negros que llenaban todos mis días a partir de ese 13 de Julio era lo único que conformaba parte de mi vida, ni siquiera me había percatado de que faltaban tan solo tres días para mi cumpleaños, y eso es bastante raro de mi parte, ya que  siempre lo digo todos los días desde el primer día de julio para recordarles a todos y que me den regalos, egoísta, lo sé. -¿Entonces Althea?-pregunta mi mamá en el desayuno, sacándome de mis pasamientos. -¿Qué?.-lo digo desconcertada, todo lo que sé es que estaba apoyada en la mesa con una mano en la mejilla y el plato vacío de no sé que, ni cuenta me di de que ya había comido. Oh no, esta es una mala señal... -Por favor pon atención, no te hagas sorda eh, que no eres chistosa.-molesta, me clava los ojos encima.-¿te quieres ir a pasar tu cumpleaños en casa con papá o nos quedamos? -Como sea, no me importa. -Deja de estar con tu cara esa horrenda y responde, porque últimamente nada te parece, niña -Perdón, pero ni siquiera tengo ganas de festejar mi cumpleaños -Ay mi vida...dime qué pasa, ¿si?-me pide, mientras va relajando su rostro poco a poco, poniendo por fin una cara comprensiva, hace días que no veía esa cara -Nada, solo que últimamente me siento...triste-pienso en decirle eso, porque sé que podría traer como consecuencia un sermón de que la muerte de un artista no debería ponerme triste, al menos es lo que piensa ella -¿Pero por qué? Platica conmigo hija, por favor-en su mirada un destello de preocupación e interés se hacen presentes, y le creo, en verdad, pero eso no significa que me de la suficiente confianza como para contarle y abrirle mi corazón cuando ha pasado ya que le digo la verdad y termino con un regaño o un sermón de que no es importante y solo me fijo en cosas estúpidas  -No lo sé, supongo que porque estoy en mis días, sabes que aún no me acostumbro a todo esto, no me gusta y me pone de malas-miento. Que en realidad no lo es tanto, llevo años con el periodo pero jamás me he podido acostumbrar a esto, cada vez que pasa me pongo de malas y a llorar, ojala ya me diera la menopausia.  -Ay hija, ya son varios años, deberías ir haciéndote a la idea...aunque siéndote honesta, yo tampoco, y eso que ya llevo varias décadas  Me rio, o al menos eso trato -Ándale, anímate para que decidas y llamarle a tu papá para decirle tu decisión, así ya vemos si puede venir o nosotros nos vamos No es que mis padres estuvieran separados o algo, simplemente el trabajo de mi papá no le permitía vacaciones, por lo que la mayoría de veces visitábamos a los familiares solo nosotros tres, y mandábamos saludos de mi papá. Si les soy sincera, lo que más necesitaba en esos momentos era un abrazo de mi papá, sentirme protegida, que alguien me dijera que todo estaría bien, y que tratará de entenderme, pero tampoco quería estresarlo, ya se la vivía demasiado estresado con las cuentas que pagar y su trabajo para preocuparlo ahora por un asunto estúpido de una niña de trece años, por que sé se preocuparía, él siempre lo hace, algunas veces hasta siento que exagera con la preocupación y sobreprotección, pero eso es lo que me hace quererlo aún más. Sin embargo, soy consciente del problema que le llevaré si nos vamos antes de tiempo a casa, por lo que, aunque desee con todo mi ser irme a casa y abrazar a mi papá, no le puedo hacer eso, por lo que mejor, decido seguir con mi tía, no hay otra cosa, al fin de cuentas, que me haga sentir peor en estos días...al menos, eso quiero pensar, ¿no?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR