Narra Oliver. Tiempo atrás. Cuando el vidrio pasa por mis muñecas, ardo; pero en el fondo solo puedo estar en paz. Sentir cómo mi cuerpo se debilita, mi respiración desciende y el vacio ya no está me causa alivio. Ya no está la rabia por lo que mis ojos han visto, ya no está el dolor que me causa saber que él ha estado viviendo bajo el techo que abandonó, y peor aún: que mis hermanos y mamá lo acepten. Tenía razón cuando pensé que ellos estaban mejor sin mí. Porque desde que me fui han jugado a ser la familia feliz. Una en donde por obvias razones no encajo. No se trata de ser cobarde, ni no querer a nadie. Se trata de sentir que haga lo que haga la tragedia me persigue, me quiere derrumbar, no se despega de mis tejidos. Solo quiero dejar de sentir y ya. ... Con desgana abro los o

