Narra Oliver. Años atrás. No había empezado bien el día gracias a mi madre. Ella se pasó toda la noche preocupada, y la mañana al vernos a mí y a Henry desayunando solos, irritada. Jorge se había quedado con su novia y se le pasó avisar que no llegaría a casa ¡El pobre! Se llevó el regaño del año. A veces sentía que mamá quería más a Jorge que a nosotros. Ese sentimiento me mantuvo sensible por varios minutos. Aunque hubiera preferido sentirme dentro de lo cabía: normal, ya que había convencido a la decana de dejarme entrar en la obra en la que Josefina estaría participando y que David fuera mi reemplazo en fútbol, sentía como si en lugar de tener luz 220 tenía 110. Me prometí no dejar que las personas se dieran cuenta de mi estado de ánimo triste, y una idea loca me pasó por la ca

