Narra Nancy. Años atrás. Al no ser seleccionada para el equipo de Voleibol ya que en uno de los partidos casi me disloqué la muñeca, mi carga estudiantil fue disminuyendo. Apoyaba a las chicas del equipo en los partidos oficiales. De nuestra sección quedaron Roselyn, Catalina, Franchesca y Mónica, las otras chicas fueron de la otra sección, entre ellas la altísima de Angélica; mi amiga Roselyn era la capitana, y a decir verdad tenía tanto dominio ante las chicas que yo jamás iba a poder tener. —Ve ¿Y a qué hora es la obra? —Me preguntó María de los Ángeles. —No me interesa tampoco... —¿De verdad no piensas arreglar las cosas con Oliver? —Que se joda —Me crucé de brazos tras soltar un silbido —Y que si está sufriendo como dice Carlos porque tengo “pretendiente” que siga sufriendo. —

