Maya Hace tres días que fue Mariana a la casa y desde entonces no la he vuelto a ver y prefiero que sea así,no quiero saber más nada de ellas,me han hecho suficiente daño la verdad,con ella nunca pude sentirme suficiente pero ahora que logró sentirlo al lado de Eduardo, entiendo que no tenemos que vivir de esa manera, él me ha enseñado muchas cosas, cosas que aunque no lo diga son ciertas, la principal aprender que soy suficiente y quererme a mí misma ante todo. -Buen día señorita¿se le ofrece algo? - pregunta la asistente de mi prometido. -Buenos días, ¿se encuentra Eduardo? - pregunto amable, creo que no todos saben que soy su prometida. -No, él no se encuentra en estos momentos - dice segura mirando la pantalla del computador. -Como que no está - pero fui interrumpida al verlo

