Maya Despierto con un dolor horrendo en mi cabeza todo me da vueltas trato de esperar a que me pase para poder sentarme en la cama. ¿Dónde estoy? Esta no es mi habitación. En ese momento la puerta se abre y aparece la madre de Eduardo quien me sonríe cariñosamente. -¿Cómo te sientes? - pregunta con una sonrisa cálida entregándome un jugo de naranja. Todo lo que me dijo mi madre vuelve a mi mente y las lágrimas empiezan a salir. Fui producto de lo más horrible que le puede suceder a una mujer, una violacion s****l. Aun me es imposible creer eso, mi padre era tan cariñoso con nosotras que se me es imposible creer eso, mi madre siempre lo ignoró y me trataba mal pero nunca pensé que sería por algo así, por que no me lo había contado antes. -Cariño no llores - dice y me abraz

