–Warren –murmuré abriendo los ojos. –Vamos. Me levanté de la cama de Michelle, me había quedado dormida con ella, aunque los días habían sido más tranquilos, me la pasaba en la casa buscando múltiples tareas porque Michelle había comenzado a ir la escuela, ojalá hubiera llorado, pero al contrario, solo camino hacía la puerta y desapareció, ni siquiera volteo a despedirse o me miró, fue una desconsideración total. –¿Qué hora es? –Las once –respondió Warren, apenas cruzamos la puerta hacía la habitación de al lado y me besó, su lengua se metió en mi boca y sentí sus manos tocando mi pecho, luego bajó hasta mis glúteos y me levantó. –Te puedes lastimar. –No pasa nada –murmuró al dejarme en la cama, me quitó la ropa y se metió entre mis piernas, sentí su lengua en mi intimidad e int

