Regresamos a la casa después de terminar el recorrido, los hijos de Kenia no querían irse y Emiliano prometió irlos a traer temprano para ir a pasear a los caballos con el permiso de su madre por supuesto. Pensé que el señor Smoother diría que no, al contrario, dijo que era una excelente idea para que sus nietos conocieran su herencia, antes de regresar a la casa, Kenia dijo que era hora de regresar a la suya para que los chicos se levantarán temprano, pero la señora Smoother le pidió quedarse con ellos con el pretexto de que Michelle estaba ahí, después de tanta insistencia terminó aceptando. –Me gustaría darle un baño a Michelle –mencioné a la señora Smoother, observé su gesto de desaprobación cuando la llamé de esa forma, pero ya me había acostumbrado a llamarla así y me sería difíc

