Naturaleza humana parte 2

1783 Palabras
—No creo que haya un solo ser humano que no tenga secretos, yo misma tengo muchos, por lo que es difícil decir “acéptame por favor”. —Es verdad. Mientras respondía, pensaba en Yoshida-san. Tal vez él sentía que debía preguntarme sobre esto y aquello mientras yo estaba tratando de seducirlo. Pero era como Yuzuha-san decía. Creo que haber pensado ocultarle todo sobre mi y que solo me aceptara al seducirlo, era demasiado egoísta. —Y, entonces… ¿qué le tiene que decir Sayu-chan a esta “persona demasiado amable” que hasta ahora se ha mantenido incondicionalmente amable contigo? —Pues… que he tenido miedo. —Si así fue, es probable que eso continúe. Me sorprendieron las palabras de Yuzuha-san. —Si es incondicionalmente amable contigo, tal vez es porque esa persona cree en ti. Por lo que Sayu-chan debería… intentar creer en esa persona un poco más, ¿cierto? Ciertamente así era. ¿Había sido traicionada alguna vez por Yoshida-san? No lo había hecho en el largo tiempo que habíamos pasado juntos hasta ahora, tampoco me había ignorado ni una sola vez. —De verdad… eso es justo así. Lo pensé yo sola, me asusté yo sola y luego hui. De verdad, fui una idiota. —¿Regresarás pronto? Yuzuha-san mostró una suave sonrisa y me miró directamente a los ojos. Sabía que no me lo estaba diciendo para que regresara a casa. Me estaba preguntando amablemente: “¿finalmente deseas ir a casa?”. Pensaba que estaba perdiendo el tiempo aquí, inútilmente. Probablemente, Yoshida-san estaba preocupado. —Sí… yo… “Regresaré”. Estaba a punto de decirlo, pero escuché el ruido que producían unos pasos fuertes, lo que provocó que tanto Yuzuha-san como yo mirásemos en la dirección en la que se producía ese sonido. Quien estaba produciendo ese ruido con sus pisadas apareció, y era la persona de cuyo rostro me estaba acordando unos momentos antes. —¡¡¡Sayu!!! Cuando me gritó para llamarme, mis hombros se sacudieron fuertemente. Se trataba de Yoshida- san, quien estaba trotando vestido de traje y con sudor en su rostro. —¿Qué estás haciendo aquí? —No, es que… —Dejaste tu celular, estaba preocupado… Mientras estaba hablando Yoshida-san, que estaba sin aliento, la persona que estaba sentada a mi lado centró su mirada en él. —¿No regresaste a casa, Mishima? —Yoshida-senpai… Perpleja, Yuzuha-san no dejaba de vernos a Yoshida san y a mí una y otra vez. —Eh… esto… —Yuzuha-san exprimió esas palabras de su boca con dificultad—. ¿Es tu hija, senpai? —¡¿Cómo puedes pensar eso?! —Es verdad, jajaja. Aunque Yoshida-san nos miraba a mí y a Yuzuha-san una y otra vez, desconcertado, yo lo miré decididamente. —Supongo que debe haber una buena explicación. Una buena explicación. Me sentí extraña cuando escuché esas palabras. Probablemente... ¿Yoshida-san se dio cuenta de que no estaba y se impacientó? ¿No sería lo usual que si yo no estaba se sintiera aliviado? En ese momento, mientras pensaba aquello, las palabras que había dicho Yuzuha-san hacía unos momentos vinieron a mi mente: “Entonces Sayu-chan… ¿por qué no intentas creer un poco más en esa persona?”. Debido al temor que hasta este momento se anidaba en mí, no sonido. Quien estaba produciendo ese ruido con sus pisadas apareció, y era la persona de cuyo rostro me estaba acordando unos momentos antes. —¡¡¡Sayu!!! Cuando me gritó para llamarme, mis hombros se sacudieron fuertemente. Se trataba de Yoshida- san, quien estaba trotando vestido de traje y con sudor en su rostro. —¿Qué estás haciendo aquí? —No, es que… —Dejaste tu celular, estaba preocupado… Mientras estaba hablando Yoshida-san, que estaba sin aliento, la persona que estaba sentada a mi lado centró su mirada en él. —¿No regresaste a casa, Mishima? —Yoshida-senpai… Perpleja, Yuzuha-san no dejaba de vernos a Yoshida san y a mí una y otra vez. —Eh… esto… —Yuzuha-san exprimió esas palabras de su boca con dificultad—. ¿Es tu hija, senpai? —¡¿Cómo puedes pensar eso?! —Es verdad, jajaja. Aunque Yoshida-san nos miraba a mí y a Yuzuha-san una y otra vez, desconcertado, yo lo miré decididamente. —Supongo que debe haber una buena explicación. Una buena explicación. Me sentí extraña cuando escuché esas palabras. Probablemente... ¿Yoshida-san se dio cuenta de que no estaba y se impacientó? ¿No sería lo usual que si yo no estaba se sintiera aliviado? En ese momento, mientras pensaba aquello, las palabras que había dicho Yuzuha-san hacía unos momentos vinieron a mi mente: “Entonces Sayu-chan… ¿por qué no intentas creer un poco más en esa persona?”. Debido al temor que hasta este momento se anidaba en mí, no sonido. Quien estaba produciendo ese ruido con sus pisadas apareció, y era la persona de cuyo rostro me estaba acordando unos momentos antes. —¡¡¡Sayu!!! Cuando me gritó para llamarme, mis hombros se sacudieron fuertemente. Se trataba de Yoshida- san, quien estaba trotando vestido de traje y con sudor en su rostro. —¿Qué estás haciendo aquí? —No, es que… —Dejaste tu celular, estaba preocupado… Mientras estaba hablando Yoshida-san, que estaba sin aliento, la persona que estaba sentada a mi lado centró su mirada en él. —¿No regresaste a casa, Mishima? —Yoshida-senpai… Perpleja, Yuzuha-san no dejaba de vernos a Yoshida san y a mí una y otra vez. —Eh… esto… —Yuzuha-san exprimió esas palabras de su boca con dificultad—. ¿Es tu hija, senpai? —¡¿Cómo puedes pensar eso?! —Es verdad, jajaja. Aunque Yoshida-san nos miraba a mí y a Yuzuha-san una y otra vez, desconcertado, yo lo miré decididamente. —Supongo que debe haber una buena explicación. Una buena explicación. Me sentí extraña cuando escuché esas palabras. Probablemente... ¿Yoshida-san se dio cuenta de que no estaba y se impacientó? ¿No sería lo usual que si yo no estaba se sintiera aliviado? En ese momento, mientras pensaba aquello, las palabras que había dicho Yuzuha-san hacía unos momentos vinieron a mi mente: “Entonces Sayu-chan… ¿por qué no intentas creer un poco más en esa persona?”. Debido al temor que hasta este momento se anidaba en mí, no había podido creer completamente en Yoshida-san. Pensé que no podía confrontarlo de una manera razonablemente aceptable. Lentamente, asentí. —No sea si sea una buena explicación, pero… lo explicaré correctamente. Cuando escuchó mi respuesta, Yoshida-san juntó las cejas, como poniendo atención, le aparecieron algunas arrugas en la frente y suspiró. Cuando vi el sudor que corría desde su mejilla hasta su barbilla, me sentí feliz y al mismo tiempo sentí que quería disculparme. —Em, senpai, mm… —Yuzuha-san, quien estaba frente a Yoshida-san agitó su mano. —¿Qué pasa? —Nada de “qué pasa”. Hm, ella es una estudiante de preparatoria, ¿no es cierto? —Así es. —Nada de “así es”. Hm, ustedes dos, ¿viven juntos? —Bueno, es correcto. —“Bueno, es correcto” dices… —Yuzuha-san estaba claramente conmocionada viendo para todos lados persistentemente, mientras se rascaba la cabeza—. Entonces, por eso últimamente estabas regresando temprano a casa… ¿verdad? —dijo en voz baja, haciendo un fuerte chasquido con sus labios—. ¡¡Tiene sentido!! Tras decir eso, se volvió a sentar en la banca y estiró sus pies hasta alcanzar el suelo. —Así qué… estábamos hablando de la misma persona. Jajajaja, eso es un tanto interesante. — Yuzuha-san se rio y luego volteó a verme—. La conversación de hace rato es secreta. —Ah… sí, por supuesto. Yo asentí y Yoshida san me miró confundido. —¿La conversación de hace rato? —Ahora es un secreto, ¿no me escuchaste decirlo? Cuando dije eso, Yoshida san nos vio alternándose entre Yuzuha-san y yo, y luego se encogió de hombros, derrotado. —¡Senpai! —gritó repentinamente Yuzuha-san, por lo que tanto los hombros de Yoshida-san como los míos se sacudieron ante la sorpresa. —¿Qué sucede? —Hay una buena explicación, ¿verdad? —preguntó Yuzuha-san con una voz efectivamente amenazadora, aprovechando las palabras que había dicho hacía un momento Yoshida-san. Este último, por su parte, rio irónicamente y luego asintió. —Entendido. La próxima vez hablaremos apropiadamente. —Yuzuha-san miró a Yoshida san y suspiró. Y luego, se puso de pie con una sonrisa—. Bueno es mejor que hable “solo la familia” para crear un buen ambiente, así que volveré a casa. —Dices eso, pero entonces, ¿por qué estás aquí? —A senpai no debería importarle en dónde este. —Yuzuha-san sacó la lengua y tomó su bolso— . ¿No estás sorprendido por encontrarte conmigo inesperadamente? —No, además… ¡eso duele! Yuzuha-san golpeó con su bolso a Yoshida san mientras se carcajeaba. —Bueno, nos vemos Sayu-chan. —Ah…, nos vemos. Yuzuha-san agitó su mano diciendo “adiós” y yo le respondí inclinándome ligeramente, y luego se dirigió hacia Yoshida-san. —Bueno, Yoshida-senpai, estaré esperando esa “buena explicación”. —Lo sé —respondió él, como si estuviera en aprietos, y luego la observó irse de reojo. Yuzuha-san se dio la media vuelta para bajar las escaleras. ¿Cómo decirlo? Me pareció que era una persona genial. Ella, seguramente, sabía de verdad solo lo que seguramente era importante para ella —¡Oye, Mishima! De repente, Yoshida-san, que estaba a mi lado, gritó eso. Mis hombros se sacudieron y Yuzuha- san volteó sorprendida. —¡Ve con cuidado! Ante las palabras de Yoshida-san, Yuzuha-san se carcajeó y su cuerpo se sacudió por ello. —¡Sí, papá! Cuando escuché el grito de Yuzuha-san al responder, yo también me eché a reír. Yoshida-san se rascó la parte de atrás del cuello, apenado, haciéndole a Yuzuha-san la señal de “Shoo, Shoo” agitando las palmas de sus manos. Cuando de nueva cuenta Yuzuha-san se dirigió a bajar las escaleras, Yoshida-san la vio irse y me miró de reojo. —Bueno, ¿regresamos? Por la buena manera en que me dijo esas palabras, mi pecho por alguna razón se sintió satisfecho. Con mis ojos, que parecían al borde de las lágrimas, moví la cabeza para asentir. —Sí, regresemos. Yoshida-san suspiró y, después de darme una palmada en la espalda, comenzó a caminar. Su espalda mientras caminaba se veía bastante grande.
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