**GABRIEL** Sofía menciona un lugar para la ceremonia, y me siento nauseabundo. La idea de un futuro con ella es insoportable. Cada palabra que pronuncia es un recordatorio de lo que no deseo. Pero, ¿qué puedo hacer? La presión es abrumadora, y la idea de decepcionar a mi madre me paraliza. —¿No te parece que sería perfecto? —pregunta, mirándome con esos ojos expectantes que me hacen sentir aún más atrapado. —Sí, claro. Perfecto —repito, sintiendo cómo la deshonestidad me consume. **¿Qué estoy haciendo?** Siento que traiciono a Sienna, y el peso de esa traición es aplastante. Mientras Sofía sigue hablando de planes y sueños, mi mente se aferra a la imagen de Sienna. **Perdóname, Sienna.** No sé cómo salir de esto. No sé cómo liberarme de estas cadenas que me atan a una vida que no ele

