Lo Prometo

1088 Palabras
El camino hacia el castillo es largo, nos detendremos en la casa de Sir Willian el nos dara posada para esta noche así podremos cenar tranquilamente, mañana continuaremos el viaje. - Dijo la mujer. Sí, como usted diga. - contestó Lia. Jamás había salido más allá de su aldea, todo lo que sus ojos veían era nuevo, había llegado a una hermosa casa, el Sr. Willian salió a recibirlas. Me es de gran satisfacción tenerlas aquí.. Madame Malena, en usted no pasan los años siempre muy hermosa. ¡Gracias! que amable Sr. Willian, le estoy enormemente agradecida por recibirnos... solamente nos quedaremos esta noche, no deseamos incomodar. De ninguna manera incomodan, no diga eso... Los enviados del rey son bienvenidos en esta su humilde morada, el señor William miraba incesantemente a Lia y proecedio a preguntar y esta joven ¿quien es? Ella es una de las doncellas que irá al castillo a servir al joven príncipe. Ah el joven príncipe ya está en edad, pues espero que su estadía en el castillo sea gradable. Lia únicamente asintió con la cabeza. Llamare a la criada para que las acompañe a sus habitaciones dijo... cuando estén listas pueden bajar la cena les espera. Gracias dijeron ambas mujeres y procedieron a subir a las habitaciones. La habitación era amplia y bonita sus ojos brillaban como cristales al ver un lugar tan lujoso. Esto no es nada comparado con la belleza del castillo, tu habitación será el doble que esta, y nada de lo que hay aquí se compara con la que hay en lo que será tu nuevo hogar dijo Malena. Es muy bonito todo ¿cuando llegaremos al castillo? Mañana por la noche estaremos llegando, así que espero que esta noche descanses bien porque será un viaje largo. Sí, esta bien. Ahora bajemos a cenar, Sr William debe estar esperando. Sr. Willian tenía preparado un banquete para sus invitadas, en la mesa había de toda clase comida más que suficiente para alimentar a toda una manada de lobos salvajes. Espero que les guste. -dijo el señor, vamos a comer. Los tres empezaron a disfrutar de los deliciosos platillos, los cuales eran manjares que Lia jamás había probado, por un momento su mente se desconecto de todo y se fácino con tal delicia. Al estar satisfechos de tan deliciosa cena, Sr. Willian y madame Malena empezaron a conversar sobre sus familiares y temas que no eran del interés de Lia, por lo que la joven no mostraba mucho interés en conversación... en un momento su mirada se percato que por la ventana se asomaba una sombra bastante extraña, al enfocar bien su mirada se dio cuenta que conocía a la extraña persona. Un poco nerviosa pregunto: Disculpen, ¿creen que pueda salir al jardín a tomar un poco de aire? Madame Malena noto un poco nerviosa a Lia, pero asumió que era por el cambio de ambiente, claro que sí puedes salir... solo ten cuidado y no tardes mucho dijo. Gracias dijo, inmediatamente Lia se fue hacia el jardín... La extraña sombra no era nadie más que Robert quien la había seguido todo el camino. ¿Que demonios haces aquí? si te descubren te mataran dijo susurrando. ¡¡Vine por ti!! es el momento podemos escapar... conozco el camino y tu padre nos esta esperando en el bosque para ayudarnos a irnos a otro lugar. ¡¡Estas loco!!... en que estabas pensando cuando viniste aquí y porque involucraste a mi padre en esto, nos mataran a todos - reclamó Lia en susurros. Es nuestro momento no perdamos más el tiempo dijo tomando a Lia por el brazo. Robert ya sueltame, ¡¡estas loco!! será mejor que te vayas, nos van a descubrir. Te lo deje bien claro, tome mi decisión me iré al castillo y es mi última palabra. ¿No te quieres ir? dijo Robert, prefieres ser una puta del reino a ¿tener una vida normal? veo que de un día para otro cambiaste de opinión, no te basto más que ver una casa elegante y una mesa llena de comida para venderte. Lia indignada golpea el rostro de Robert, eres un estúpido al arriesgarte así por mi y de paso arriesgar a mi padre, ya te lo dije tome mi decisión y no hay marcha atrás... quiero que te vayas y me olvides, comprende que entre tu y yo nunca hubo, ni habrá nada jamas. Eres un pobre diablo que no tiene donde caerse muerto y yo viviré en un castillo rodeado de todo lo que siempre quise, no se como se te pudo ocurrir que yo siendo tan hermosa me fijaría en alguien como tú. ¿De que estas hablando? esa no eres tu, ya vamos. Ya te lo dije, prefiero ser una puta rodeada de lujos a tener tu amor y seguir viviendo en la miseria, ya vete y déjame en paz. Tienes razón soy un tonto por pensar que eras diferente, segun yo venía a rescatarte pero veo que estas feliz de estar aquí... que decepción dijo el joven con su cara afligida, eres igual que tu madre. Que bueno que ya te diste cuenta, ahora lárgate que arruinaras mis planes, ya vete. dijo Lia con cara de molestia. Te vendiste fácilmente jamas imagine que esto pasaría, me desprecias por riquezas sin importarte que serás una más del montón. Pero te prometo que algún día llegare a ser alguien importante y te arrepentirás de lo que hoy me estas diciendo. Hay sí eso jamas pasará, ya lárgate que si alguien te encuentra te matará y dejas de estar soñando con tonterías. El joven Robert todavía incrédulo se fue alejando de la que en un momento era la mujer de sus sueños, pero ahora era la mujer de sus pesadillas... aún no lo podía creer. Lia se aseguró que Robert no estuviera más por el lugar, y subió a su habitación aún nerviosa por la situación, se tiro a la cama a llorar no podía creer todo lo que le había dicho a ese joven que solo estaba ahí para ayudarla. Fui tan cruel... pero era la única manera de que entendiera que se tenia que ir y dejarme, yo no podría cargar con la muerte de mi amado Robert. No puedo condenarlo a muerte es mejor así. sé decía a así misma. La joven doncella replico las palabras que su madre siempre utilizaba para desmeritar a padre, pero ella lo hizo por una buena razón. Salvar la vida de su amado.
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