La Curiosidad Mato al Gato

1239 Palabras
Durante la noche Lia no podía dormir, su cabeza daba mil vueltas ¿como podía ser que en tan pocos días su vida cambiará tanto? se preguntaba. Decidió salir a caminar... trato de salir de su habitacion esto de manera silenciosa para que nadie la escuchara, bajo hasta llegar al jardín ahí camino y camino recordando a su familia, deseando que todos estén bien. ¿Que haces aquí? con voz profunda. Volteo para darse cuenta que era el príncipe Daemon quien hablaba. Príncipe es usted, dijo me asusto no pensé encontrarlo aquí. Eres tu la que no debes estar aquí, hace frío y tu nisiquiera conoces bien. Si tiene razón, con su permiso me retiro. Ante de que vayas, dime ¿de donde eres? -Soy de aldea de la neblina señor. Es una aldea remota, jamás he estado en ese lugar. Si señor, su majestad ni nadie de la realeza a pisado ese suelo por lo que tengo entendido. -Ya puedes irte. Con su permiso majestad. El príncipe dio media vuelta para ver alejarse a la doncella, no podía evitar dejar de mirarla sería por su inusual cabello o por sus ojos que lo veían de manera desafiante. El aún no lo sabía pero había algo en esa joven que lo atraía. Lia caminaba hacia su habitación cuando de repente le pereció escuchar algo, rápidamente volteo a ver a su alrededor vio unas sombras asi que se acerco para poder ver quien era, por un instante se le vino a la mente que podría ser Robert, ¿no hizo caso y regreso por ella?... Lia no era una joven asustadiza pero al estar en lugar desconocido no le permitía estar del todo tranquila de repente alguien la tomó por la espalda y tapo su boca. Ella comenzó a forcejear pero este persona tenía una gran fuerza la llevo hasta una salón del castillo. Eran tres hombres que había entrado al castillo en busca de algo en especial, buscaban algo en específico habiendo muchas cosas de valor no tomaban nada. Vamos revisa deber haber alguna caja oculta busquen bien decía el hombre que sostenía a la joven. Por un instante Lia sintió que estaba perdiendo la fuerzas y estaba quedado inconsciente por la presión que este hombre ejercía sobre ella. No hay nada dijo uno de ellos, - pero el nos dijo que estaba en este lugar el nunca se equivoca, - pero se equivoco esta vez dijo el otro. - Ya tenemos que irnos perdimos nuestro tiempo, pero antes y tenemos que matarla no podemos dejar que nadie nos reconozca. Con la poco fuerza que le quedaba forcejeo con el hombre y mordió la mano que tapaba su boca logro dar un grito, el hombre golpeó su rostro tirando a la joven al piso intentando callarla. El ladron saco una daga y tomó a la joven del cabello para cortar su cuello. El el preciso instante que el hombre se decidio a acabar con la vida de la joven se escucho un fuerte golpe el hombre con la daga cayo a un lado de la Lia. Al voltear a ver vio como el príncipe Daemon se encargaba de los otros dos hombre, con elegancia y un poco se fanforroneria los 2 hombres fueron derrotados por el príncipe en un solo instante. El se acercó a ella y le dio su cálida mano ayudándola a levantarse y revisando su rostro, Te lastimaron le dijo rozando su mano suavemente por su cara. Estoy bien príncipe le dijo ella con una dulce voz, y su cara sonrojada por tener a tan apuesto hombre tan cerca, estaba tan nerviosa que no sentía el dolor del golpe. La escena fue cortada inmediatamente cuando llegaron los guardias para llevarse a los tres hombres, pero para sorpresa de ellos uno de ellos había escapado. Mientras ellos tenia su escena romántica uno de los ladrones había escapado por un ventanal del salón. El principe ordenó que se llevarán a los dos ladrones a prisión, y el personalmente acompaño a Lia a su habitación, al llegar a la habitación la joven doncella dio media vuelta para agradecer y despedirse del príncipe al hacerlo sus rostros quedaron a milímetros de distacia...¿como no se había percatado que el estaba tan cerca? Solo logro que su boca! susurara un ¡Gracias! El príncipe le preguntó ¿quieres que me quedé esta noche contigo? La mente de la joven no podía procesar la situación y solo pensó en que ya tan rápido llegaría el momento de estar con el príncipe... su cara roja como su cabello hablaba más que su boca. El príncipe se alejo un poco y con una leve sonrisa le dijo - solo estoy bromeando.. y se fue de la habitación. Lia quedo un poco congelada por el momento tan extraño que acababa de suceder, nunca imagino que el príncipe tendría sentido del humor para estar haciendo bromitas, bueno tampoco es que lo conociera mucho. La doncella se recostó sobre la cama y regreso más confundida de lo que se había ido, habia estado tan solo una noche el castillo y ya se habia enfrentado a una situacion bastante extraña con final inesperado... No podía negar que estar tan cerca de el príncipe le provoco cosas en su interior ¿y quien no? era un joven, guapo e imponente, su cabello n***o y ojos azules eran el sueño de toda mujer, pero en su corazón solo había espacio para un hombre. Al día siguiente Melena llegó a la habitación de Lia, consultando toda la situación que habia ocurrido por la noche y de paso para indicarle cuáles serían sus actividades de aquí en adelante. Las doncellas no sólo estarían ahí para satisfacer con su cuerpo al príncipe, ellas deberían educarse para saber ser y estar. Todas juntas se encontraban en una sala donde empezarían su educación, mientras llegaba el maestro ya se iban formando amistades y comenzaban a hablar sobre su nueva vida, entre ellas se encontraba Helen una joven muy bonita cabello rubio ojos dorados. El príncipe es más guapo de lo que imagine, ¿creen que se pueda enamorar de alguna de nosotras? dijo. Lo que causó la risa de algunas. Deja se soñar Helen, nosotras solo somos para pasar un buen rato dijo Mabel, otra doncella cabello n***o y tez oscura. Oye tu, ¿como te llamas? dijo Helen hablándole a Lia. Lia respondió. Lia, Lia y tu que piensas del príncipe. ¿que pienso? ¿sobre que? Ay de que ¿si lo viste guapo? ¿si te gusto? ¿que sentiste cuando te rescato? hay dichosa tu que fuiste salvada por un príncipe. Casi muero dijo Lia, aunque en fondo si se sentía un tanto dichosa de que el príncipe la salvará, cual doncella en apuros. Pues yo por estar cerca de el dejo que me secuestren, un poquito nada más. ¿No te gusta el principe Lia? Ella volteo a ver a otro lugar y respondio: nos guste, o, no nos guste igual tenemos que abrirle las piernas dijo Lia. Que feo que te expreses así respondio Helen. ¿Que tal y se llegara a enamorar de alguna de nosotras? dijo Helen. Ya deja de soñar dijo Mabel, el ya está comprometido. Helen y Lia voltearon a ver un poco incrédulos. Sí, dijo ¿no lo sabían? con la princesa del Este, al parecer cuando ella cumpla 18 años se casaran.
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