A pesar de las advertencias que el Rey le había hecho a su hijo, Daemon, quien se caracterizaba por tener una personalidad un tanto rebelde, no tomó muy en cuenta la sugerencia que su padre le había hecho con la esperanza de que se alejara de Lía. Cuando su padre me reclamó por expresar sus sentimientos de forma tan deliberada, Daemon, con mucha sinceridad, culpó a la borrachera por su imprudencia. Sin embargo, los días posteriores le confirmaron lo que tanto temía: se sentía atraído por aquella humilde doncella y la idea de dejarla sola por varios días, desestabilizaban su tranquilidad. Tan solo faltaba una noche para poder despedirse del reino y saludar a quien un día sería su Reina y a quien le debía lealtad, quizá para otros grandes señores del Reino, casarse con Lady Ana significab

