- Y esa es la Osa mayor – dijo Nicolas al señalar la constelación en el cielo nocturno. - ¿Sabías que yo tengo la Osa mayor en mi antebrazo? – Nicolas la miro – Si, mira – levantó la manga de su suéter y le mostró los tres lunares que tenía – Uno está muy lejos, pero eso parecen. - Ciertamente – pasó sus dedos sobre los lunares de Emma – Son hermosos – la miró con una sonrisa – Te contare una historia. - Soy todo oídos amor – sonrió Emma acercándose más a su lado. - Había una vez – los dos sonrieron divertidos – Las personas que tienen muchos lunares y pecas incluso, son tocadas por el universo, dejando una constelación en ellas – acarició su brazo – Tú, tienes una constelación en tu cuerpo, cada lunar es una estrella creada por el universo y tus pecas son un cúmulo de estrellas – la m

