¿Vas a besarme o golpearme, Kacchan? Lo que hicimos anoche. ¿Te gustó? Quiero acostarme contigo de nuevo pero está vez podrías quítarte la ropa y venirte dentro de mí… Izuku estaba obsesionado en cumplir esa fantasía de sentir a Katsuki dentro suyo incluso si lo lastimaba. Del otro lado, el rubio no se quedaba atrás. También dio un vistazo a su hormonal compañero, tenía un tirante caído en el hombro y un botón de la camisa abierto donde vio las marcas púrpuras de sus besos en ese cuello frágil, anoche no pudo ver nada pero ahora no estaba ciego para mirojear la belleza de su criado. Izuku tenía una cara redonda y bonita, unos ojos difíciles de ignorar además sus pecas lo hacían ver virginal aunque no lo fuera, su cuerpo pequeño y menudo lo hacía preguntarse con mucha curiosidad si podía

